Diversidad y organización escolar

Un grupo de maestros y maestras del MCEP de Madrid nos disponemos a compartir, como muchos miércoles, las distintas maneras de hacer y las estrategias que desplegamos en las aulas. Es nuestra manera de cooperar y aprender: entre pares. Hoy dedicamos la sesión a cómo organizamos espacios, tiempos y agrupaciones en nuestro día a día. Al final, como hacemos habitualmente, evaluaremos la sesión, resaltaremos aquello que nos haya parecido útil y, si fuera el caso, nos pondremos deberes para llevar a nuestras aulas.

Empezamos con una pregunta ¿Cómo atender la diversidad en las aulas?

Ana plantea ¿Por qué trabajar de una manera diferente? En su aula, en la de todas, hay una gran diversidad, diferentes ritmos de aprendizaje, diferentes momentos evolutivos y no sirve preparar materiales y actividades para la media ¿Cómo hacer propuestas más reales? Cada niño y niña, si se le da la oportunidad de hacerlo, elige aquello que necesita… y los momentos de autogestión y auto-organización funcionan perfectamente; por el contrario marcar caminos a la contra no funciona.

Marga detalla la situación en la que trabaja/trabajamos cada día. La realidad de nuestras aulas permite poco margen de maniobra: colegios bilingües, maestros especialistas, maestros de refuerzos, maestros de Pedagogía Terapéutica (PT), ratios de 25 alumnos por unidad, clases de 50 minutos, alumnos y alumnas TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), de NEE (Necesidades Educativas Especiales), que pasan buena parte del día fuera del aula, y de ACI (Altas Capacidades Intelectuales) en un mismo aula; hay que cumplir temarios, seguir libros de texto; claustros, departamentos o maestras de un mismo nivel que apenas tienen relación y ni hablan entre ellos; escasa o nulo contacto con las familias,… nada que ver con las posibilidades “idílicas” de un Colegio Rural Agrupado (CRA) como el de Pepi (y aquí) con ratios bajas y espacios, tiempos y agrupaciones organizados por una sola profesora o por un equipo muy pequeño de docentes. En pocos sitios las condiciones actuales tienen algo que ver con las condiciones a las que Freinet se enfrentó.

Hay coincidencia que así, en estas condiciones y con esta organización, es imposible atender la diversidad, los ritmos, los distintos momentos evolutivos, las necesidades e intereses de los niños y niñas y, además, genera una enorme frustración y desasosiego en los profesionales, que son/somos conscientes de que estamos haciendo muy poco por nuestros niños y niñas que, con esta situación avanzan muy poco.

¿Cómo hemos respondido?

Isa cuenta como el trabajo en Infantil se basaba en la asamblea y el trabajo por rincones  (publicó  “¡Clic!, todo es imagen: una experiencia didáctica en la escuela infantil” (Edit La Muralla-Aula Abierta-1993) ) y que en Primaria ha mantenido en lo que ha podido esta misma organización ¿Por qué se pierde esta organización que podría ser válida, con las adaptaciones necesarias en cuanto a agrupación e intereses/proyectos/investigaciones, en todos los ciclos y niveles del sistema educativo, incluida la Universidad? En algún momento utilizó las rotaciones de los componentes de los equipos con los mayores y facilitó el trabajo individual con fichas autocorrectivas.

En el cole de Ana, con mucho diálogo y con una buena batería de argumentos y razones que ponen por delante que el foco de cualquier decisión deben ser los niños y niñas, han logrado que todo el apoyo se adscriba a un ciclo con lo que todas las horas de PT y Refuerzo se reparten en el ciclo, de esa manera los PT se centran sólo en 4 clases. Además han acordado que todos los apoyos se hagan dentro del aula (menos AEAL-Apoyo Educativo en Audición y Lenguaje) y que no estén apoyando a un alumno o alumna concreta sino las necesidades del aula, trabajando para que todos puedan apoyar durante todo el día a esos alumnos; así, cuando no está en el aula el apoyo continúa. También han acordado que los refuerzos los realizan ellas mismas con sus propios alumnos. Para ello, en las horas de educación física salen la mitad de las dos aulas del ciclo con la profe de Educación física y ellas se quedan con la mitad del aula para tener una atención más personalizada y hacer cosas mucho más específicas con ellos.

Esta vuelta a la organización ha conseguido que haya menos personas interviniendo en un grupo y que el tiempo de trabajo en ellos sea mayor.

Para trabajar bien en las diversas necesidades de los alumnos y alumnas y en la personalización de materiales se requiere mucho tiempo. Todos los días hay que dedicar un tiempo extra, además del dedicado en el aula, a esta tarea.

Martín resalta la importancia de guardar los materiales trabajados de un año para otro porque, aunque habrá que crear cada curso muchos nuevos, en algunas ocasiones será posible adaptar materiales ya utilizados, ahorrando bastante tiempo. La exposición de estos materiales y trabajos realizados tiene una gran importancia para que tanto los compañeros del nivel y del claustro como las familias vean que es posible trabajar bien y avanzar mucho trabajando desde el respeto a la diversidad.

Trabajar sin libro de texto, convirtiendo éste en un recurso más de la biblioteca de aula permite organizar el tiempo y los aprendizajes de otra manera, a otros ritmos, adaptando los aprendizajes a la diversidad del aula y a los intereses de los alumnos y alumnas, permitiendo que sus ideas y propuestas se desarrollen. La comunicación con las familias y una buena batería de razones y argumentos ayudarán en esta decisión.

Martín nos cuenta también que organiza las tareas con Planes de Trabajo porque resultan muy útiles para ganar en responsabilidad y para que todos sepan con antelación lo que tienen que hacer y de cuánto tiempo disponen para hacerlo. Organiza el aula en grupos/equipos que trabajan apoyándose entre ellos porque el aprendizaje entre iguales es muy efectivo y permite mayores avances. El espacio del aula está permanentemente organizado en rincones/zonas temáticos y, dentro de cada rincón, se encuentran actividades diversas y con distintos grados de dificultad para que cada alumno o alumna trabaje según sus posibilidades.

Este nivel de cooperación es importante lograrlo también, como mínimo, con el equipo docente de nivel trabajando si fuera posible, él lo ha logrado, permanentemente con una pareja pedagógica con la que compartir programaciones, materiales, tutorías, asambleas, comportamientos en el aula,…

Nina ha dedicado siempre mucho tiempo a hablar y argumentar con los compañeros intentando que, más allá de las rutinas y obligaciones, entre algo de sentido común en los centros. Ha fomentado la creación de Comisiones de trabajo desde las que es más fácil encontrar colaboración que desde el Claustro, aunque da importancia a no dejar de realizar propuestas de cambio y mejoras, razonadamente, en los Departamentos y en los claustros. Claro que también ha realizado una intensa actividad para “crear grupo” a partir de realizar salidas, comidas, conferencias, proyectos, teatro,… da mucha importancia al trabajo con los delegados de los alumnos y también plantea la necesidad de dedicar algún tiempo a la lectura de publicaciones profesionales (libros, revistas, artículos,…) proponiendo reflexiones y debates a sus compañeros sobre otras formas de enfrentarse a las cosas, otras maneras de hacer,….

Se nos acaba el tiempo y Julia, a partir de las aulas taller de Langile ikastola, habló un poco (habría que profundizar otro día) sobre la organización por niveles de aprendizaje en lugar de por cursos.

Evaluación:

Nos ha parecido un buen principio y la coincidencia en la filosofía (reflexiones sobre la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas) ha sido importante. Todos hemos participado y la participación ha sido muy diversa en enfoques, argumentos y desde niveles educativos muy diferentes por lo que ha resultado muy enriquecedora.

No han aparecido soluciones globales ni propuestas radicales y rupturistas y, sin embargo, parece haber coincidencia en que no es fácil trasladar al aula las cosas concretas que han salido

Se valora que algunas de las soluciones aportadas podrían mejorar algunos aspectos de la organización en los centros. (redistribución de recursos en el ciclo, trabajo por rincones y/o zonas con materiales de varios niveles de dificultad, organizar tareas y responsabilidades con las asambleas, los planes de trabajo y las fichas autocorrectivas, realizar proyectos de nivel o internivel, mejorar la cooperación de los profesionales de los centros y el trabajo compartido, exponer materiales, colaborar con las familias,…).

Hemos quedado en recopilar materiales sobre organización escolar para leer y continuar debatiendo. También en intercambiar materiales de los utilizados en las aulas y explicar cómo se han utilizado.

Seguirá…

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