Materiales y objetos tradicionales para contar cuentos.

MATERIALES Y OBJETOS TRADICIONALES PARA CONTAR CUENTOS. 2ª Edición revisada y corregida. Teresa Flores Martínez

Después de tantos años contando cuentos, he querido detenerme en aquellos materiales simples que han reforzado el relato de los mismos.

Estos elementos van unidos a las historias, no sabiendo sencillamente que fue primero si unos u otras. Todos son materiales de uso cotidiano, de los que en cualquier hogar podemos encontrar. Incluso muchos de ellos han sido maravillosos juguetes en una determinada época de la infancia, de personas ahora mayores, permaneciendo generación tras generación.

En los tiempos actuales la mayoría de estos objetos han desaparecido de nuestras historias, pero no de nuestras casas. Simplemente han sido sustituidos por otros muchos más caros y sofisticados. Aunque hay que decir que algunos de ellos son irremplazables.

Durante estos años de andanzas entre libros, cuentos, y otras narraciones que volvían a remitirme a como se ha narrado cuentos desde siempre, he ido extrayendo de la memoria de mucha gente, de conversaciones de cafetería una tarde perdida de invierno, de libros y documentos que han caído en mis manos, múltiples historias que he recopilado y vuelto a enseñar con paciencia y dedicación infinita.

La recompensa ha sido siempre grande, los elementos usados estaban tan cerca de nuestra propia historia, de años y siglos de uso, que han sido asimilados con gran facilidad por el público que me ha escuchado y han pasado a constituir parte del repertorio de algunas contadoras actuales y de otros futuros narradores.

Además como el pañuelo de colores fino y brillante que sale de la mano del mago, una historia ha dado pie a otra. Y así, algunas personas mayores han tenido la paciencia de escribir aquellos cuentos escuchados de sus progenitores, para aumentar mi colección de relatos de manera que pudiéramos seguir disfrutándolas.

Mi objetivo en principio era simple, quería dar a los niños y a las niñas de mi clase, elementos sencillos de apoyo para que fueran cuentacuentos ante sus camaradas y de esta manera recuperar las tardes de historias alrededor de una mesa, en una cafetería o en una plaza.

Al principio comenzamos a trabajar en clase con libros grandes, láminas ilustradas, dibujos infantiles o de mayores, hasta que cayó en mis manos el maravilloso libro Les Ficelles Du Conteur de Anne Pellowski, una contadora de cuentos muy conocida en Norteamérica que lleva muchísimo tiempo recopilando, y recreando, las historias que recoge y cuenta por donde quiera que vaya.

Por ella supe:

Que en otros tiempos los contadores itinerantes como los Legas del Zaire o los Samvbuis de Angola y otras etnias, se servían de un collar de historias o de una cuerda, sobre la cual habían atado objetos relacionados con cada cuento de su repertorio. El público señalaba uno de estos objetos y pagaba para escuchar la historia correspondiente.

Esta autora reconoce haber descubierto otras formas de contar, utilizando en muchos casos objetos inhabituales. Lo insólito de los mismos y su sencillez llamaban siempre la atención del público, dándole así la referencia de que estas historias podían servir como un pasaporte eficaz para acceder a otras culturas.

Así pues le debo, el haberme adentrado en los cuentos con las cuerdas, haberle dado importancia a los cuentecitos breves de nuestra infancia contados con papel y lápiz y descubrir los cuentos dibujados en arena, y fue tal mi entusiasmo por esos materiales que investigando contando y escuchando, comencé mi trabajo de recopilación del que hoy presento una muestra.

Algunos materiales para contar cuentos

Sería imposible hacer referencia a todos aquellos materiales que se usan o se usaron alguna vez para apoyar un cuento. Unas veces es el material mismo el que propicia un determinado cuento y otras veces sucede lo contrario.

He preferido ceñirme a siete materiales u objetos, que no solo me han llamado más la atención desde el momento que los he conocido, sino que también han tenido más éxito antes el público, tanto infantil como adulto, a la hora de usarlos para contar cuentos.

 

Este libro está editado por el MCEP (Movimiento Cooperativo de Escuela Popular); Fotografía de portada: Jorge Rioboo; Diseño y Edición Taller El Patio de mi casa que es particular, cuando llueve se moja como en casi todos los sitios;  publicaciones@mcep.es   Segunda edición mayo 2017;   ISBN: 978-84-697-3972-3;
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