Los seis cerditos. Teresa Flores

En el taller de Cero ocho de este congreso, conté este cuento que gustó mucho y lo comparto.

Para contarlo se recomienda hacer en papiroflexia seis cerditos pequeños y uno grande, para que consigáis mayor efecto recomendamos realizarlos en papel de colores y si es posible ponerle ojos que se mueven.

Os presento a mamá Cerda y sus seis cerditos. Bueno, como son tantos no estoy muy segura de que estén todos, vamos a contarlos; uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis…….. (Se le pide al público que colabore a la hora de contarlos a lo largo de todo el cuento)

Su mamá los llevaba siempre de paseo al parque, al mercado y cada mañana a la escuela, pero como tenía miedo de que alguno se le perdiera, tomó la costumbre de contarlos uno o dos veces al día.

Los ponía a todos en fila al terminar de jugar en los columpios y contaba: uno, dos tres……

Los cerditos salieron valientes y aventureros, así que un día preguntaron a su mamá si podían irse a jugar solos al jardín que había al otro lado del pueblo. Mamá cerda les dijo -no me parece mal que aprendáis a ser independientes, pero para que os de permiso tenéis que prometerme tres cosas; la primera, que iréis siempre juntos, la segunda, que os acordéis de contaros cada cierto tiempo y la tercera que me llaméis en cuanto tengáis algún problema.

-¡Si mamá!, respondieron todos los cerditos a la vez, y muy contentos se fueron de paseo. Cuando llevaban un buen rato de marcha, se detuvieron a beber agua en un arroyo, a saltar un seto y a comer moras y cuando reanudaron la marcha, el mayor de los hermanos dijo – ¡alto!, no se nos puede olvidar lo que nos pidió mamá, vamos a contarnos y añadió,- yo lo haré que para eso soy el mayor, a ver poneros todos en fila

-y empezó a contar- Uno, dos, tres, cuatro y cinco. ¡OH que ocurre, falta uno!

-¡Espera! no lo haces bien, dijo el segundo, y comenzó de nuevo a contar:- uno, dos, tres, cuatro y cinco.

Así uno tras otro fueron contando a sus hermanos y a todos les faltaba uno.

Asustados comenzaron a llorar;-¡mamá, mamá, nos falta un hermanito!.

De una vecina a otra se fueron pasando la voz hasta que mamá Cerda muy asustada llegó a donde estaban sus hijos.

-¿Qué pasa? ¿Qué pasa?

-¡Ay mamá! dijeron los cerditos al unísono,-uno de nosotros se ha perdido, contamos y contamos pero solo estamos cinco.

-Tranquilos calmaros todos- dijo la mamá- y poneros en fila detrás mía, a ver que ocurre-  y empezó a contar- uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis… pero si estáis todos, me parece- dijo por fin- que no podréis salir a la calle solos hasta que no aprendáis a contar.

Y contentos y felices se volvieron a casa.

En el siguiente enlace tenéis un tutorial sobre cómo hacer el cerdito. Suerte y a divertirse.

https://www.youtube.com/watch?v=aEyfM3yF-nc

Este cuento lo escuché contar por una niña de siete años en Suiza hace ya la unos 18  años y ha resultado ser uno de mis favoritos.

Publicado en el libro Cuentos que caben en un bolsillo

 

Esta entrada fue publicada en Actividades, Congresos, MCEP de Granada, Recursos para el aula, Taller 0-8 años, Trabajos de aula. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario