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…Un aula inclusiva es aquella donde se establecen amplias redes y sólidas relaciones de colaboración, interdependencia y apoyo mutuo. En estas aulas, la labor docente y su actitud son fundamentales, ya que debe hacer sentir bienvenido a cada niño, niña y sus familias, y saber potenciar sus características para enriquecer la dinámica de la clase. Estas aulas se caracterizan, además, por sobrepasar los muros de la escuela, abriéndose a la comunidad, a su entorno, propiciando espacios y momentos de encuentro y comunicación con otras personas del vecindario, de organizaciones de la zona, y otros agentes educativos externos (Echeita et al., 2016).Son aulas que se caracterizan porque acogen a la diversidad, fomentando en cada estudiante el sentimiento de comunidad y de pertenencia a su grupo. Las necesidades individuales del alumnado son utilizadas como recursos que enriquecen los procesos de enseñanza y aprendizaje del aula, donde las emociones de cada niña y niño tienen un protagonismo central.

… para que un centro educativo y cada una de sus aulas den una adecuada atención a la diversidad es necesario que se cree un clima emocional donde cada miembro tenga sentimiento de pertenencia, y se trabaje para construir una comunidad donde cada persona pueda aprender y participar. Para ello, es central que las y los docentes y profesionales del centro consideren la diversidad desde una perspectiva del «modelo social»… donde cada individuo puede aprender, participar y tener logros académicos en la medida en que el aula y el centro educativo proporcione y garantice las condiciones y las interacciones necesarias para que la experiencia de enseñanza y aprendizaje responda a las necesidades de cada alumno o alumna y fomente al máximo sus capacidades. Ana Luisa López Vélez

Días revueltos.

Propuestas de vida

Leo y escucho noticias que hablan de la apertura de los coles en los días finales de curso… ¿Apertura?

Cuando estaba en el aula, sobre todo desde que aterricé en Primaria, no me gustaba que “salieran” los alumnos ni alumnas de mi clase.

Mis compañeros y compañeras se extrañaban ¿Pero no quieres apoyo?Pues ese apoyo, no.
Sé que en ocasiones hay que hacer un trabajo muy específico con el alumnado pero, salvo esos momentos, todo lo demás se puede hacer con el grupo, o eso he vivido yo de maestra.

La sensación de que se iban y se perdían, y se señalaban y se sentían distintos y “menos”, por mucho que intentáramos que así no pasara.

Los cursos en que en vez de salir han entrado, me ha gustado más. El profesor/a del aula podía encargarse de un grupo grande, de uno pequeño, de los alumnos y alumnas con otras necesidades…

También estuve en el otro lado, de profesora de apoyo, y eran muy pocas las personas que preferían que entraras en el aula… Ahora que cuando entrabas y eráis las dos al 100 por cien, cuánto aprendí. Todos los niños y niñas eran de las dos personas y no había ningún alumnado especial o, mejor dicho, cada criatura era especial, como lo somos cada ser humano. Hay quien necesita que le abraces con los brazos, hay quien necesita que le guiñes el ojo, hay quien necesita que te acerques a ver si quiere un sacapuntas, porque eso es un guiño vuestro, hay quien necesita la inclinación de la ceja izquierda, hay quien necesita levantarse y encontrar la caja que no sabes dónde has puesto, Hay quien te mete la mano en el bolsillo grande a ver si encuentra lo que busca, hay quien necesita adivinar lo que te pasa hoy, o preguntarte por qué no te peinas, o que le dejes leer a cualquier hora, o que le prestes tu boli favorito, o que no le preguntes eso que sabes que ella/ él no quiere decir.

He pensado mucho en estos días en los que he oído que se han abierto los coles para los niños o niñas que “necesitan refuerzo”… ¿De verdad que tras casi tres meses sin ir al cole tenemos que llamar a esos niños o niñas que tienen algún área “suspensa” para reforzar las fracciones, el mínimo común múltiplo, el sujeto y el predicado, o por qué se acentúan las esdrújulas???

La  mayoría de nuestros niños y niñas necesitan  verse, aunque sea con mascarilla, aunque sea a metro y medio. ¿ No podemos llamar a esos niños y niñas que sabemos que han estado encogidos, o solos y solas, o metidos en un cuarto , o con escasa comida, o sin poder correr y saltar, ni hacer guiños, ni buscar el sacapuntas de tu amiga, que es como buscar un beso… ? Me he imaginado a uno de esos niños o niñas a los que tan poco les gustaba salir del aula, yendo al cole, él solo, o varias de las criaturas de las que salen del aula… Más señal, más aislamiento, más no valgo, más por qué yo, más fracaso, más dolor… más segregación. No sé… La no respuesta de las escuelas a las necesidades de nuestros niños y niñas , en estos días, me tiene revuelta. Pero como decía Benedetti…

Bueno, esta balada sólo es para avisarte que en esos pocos días no me tomes en cuenta.*

PD: este texto lo escribí el lunes 8 de Junio. Al día siguiente nuestra compañera Marta nos llevó un paso más cerca de la escuela del corazón. Gracias Núñez de Arenas…Sean cuales sean las instrucciones hay coles…con corazón, cuerpo, cabeza y más.

Desde Huelva, pas(e)ando por Bilbao y Getafe, Uruguay ..y volviendo a ti.

Gracias por tu bella imagen, M. Jesús Feria.

Gracias la Comunidad Educativa del CEIP Núñez de Arenas por su permanente apuesta por la vida, la educación, el buen trato, la inclusión…

Gracias a todas las personas que construyen día a día la escuela que soñamos.

Buenos días, buenas noches, buenas tardes.

LupeMcepMadrid

 

 

*Hay días en que siento una desgana

de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse

y me hallo solidariamente cretino

apto para que en mí vacilen los rencores

y nada me parezca un aceptable augurio.

 

Días en que abro el diario con el corazón en la boca

como si aguardara de veras que mi nombre

fuera a aparecer en los avisos fúnebres

seguido de la nómina de parientes y amigos

y de todo indócil personal a mis órdenes.

 

Hay días que ni siquiera son oscuros

días en que pierdo el rastro de mi pena

y resuelvo las palabras cruzadas

con una rabia hecha para otra ocasión

digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

 

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno

bah tal vez no hace tanto que salía la luna

limpia como después de jabón perfumado

y aquello sí era auténtica melancolía

y no este malsano, dulce aburrimiento.

 

Bueno, esta balada sólo es para avisarte

que en esos pocos días no me tomes en cuenta.

 

Mario Benedetti

 

Gracias… Benedetti

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