El currículum y la Pedagogía Freinet.-Juan Fernández Platero. MCEP Salamanca

Es previo, para hablar de currículum, tener claro  cuál es el objetivo de la escuela. En el movimiento Freinet llevamos mucho tiempo trabajando a pie de calle con un currículum comprometido y relevante, a continuación se analizan los objetivos y las formas de hacer.

Es necesario empezar por lo teleológico, si no nos preguntamos el porqué, el paraqué, siempre correremos el riegos del activismo vacio, de concentrarnos en el cómo andar sin preguntarnos nunca  hacia dónde vamos. ¿Para qué la escuela? es evidente, para aprender, pero con qué objetivo. Una vez aclarado esto podremos avanzar en el qué aprender y cómo aprender, en el currículum. No se trata por ejemplo de ir muy lejos en el conocimiento de cómo hacer daño (bomba atómica) ni queremos transitar  el camino de los “sabios ignorantes” que decía Ortega y Gasset, aquellos que saben mucho de su especialidad y nada de todo lo demás…

Dos son las opciones claras en este momento alrededor de la pregunta primera y necesaria ¿paraqué aprender?

  • Primera opción, para, en el futuro, ganar dinero, mucho dinero. Es lo que propugna el neoliberalismo. Bajo una falsa apariencia de neutralidad, de sentido común (Foucault) nos hace sentir que es la lógica evidente. Aquello de la muerte de las ideologías de Fukuyama…
  • Segunda opción, para ser una persona feliz, humana y esto desde un punto de vista psicológico pero también obligatoriamente ético. Es lo que la Grecia clásica llamaba Eudaimonia, concepto que hace referencia a que es imposible ser feliz fuera de una autoexigencia ética y, dando un paso más, esta ética, esta humanidad, exige la participación política, el compromiso, volviendo a los griegos el hombre (también la mujer que se les olvidaba) es un “animal político” ( Aristóteles).

Por todo ello, el objetivo fundamental de la escuela sería hacer ciudadanos y ciudadanas, personas con la necesidad vital de participar para mejorar el mundo, comprometidas con  la justicia, la democracia, “personas humanas” (permítase esta aparente redundancia). En Grecia  “idiota” significaba que no te  no interesaba la política,  lo social, y el “ostracismo”, el destierro de tu ciudad, lo peor que se podía concebir,  era una forma de proteger la democracia de demagogos y populistas.

Currículum

Una vez de acuerdo en  el  paraqué entremos en la  cuestión del qué aprender, y no nos referimos sólo a cuestiones de contenido, también los hábitos y actitudes son aspectos  que se aprenden en la escuela y  dependen de la metodología empleada y del tipo de relaciones que se establecen.

Nuestra opción:

“Currículum transdisciplinar”. Se trata, no de la mera suma de asignaturas, sino del uso relacional y contextualizado  de las mismas como herramientas en el empeño de estudiar, de entender la realidad, una realidad que nos resulte relevante. El manejo  de las disciplinas así concebido  nos permite el análisis riguroso, científico, la investigación en la acción. Esta forma de acercarse al estudio de la realidad, tiene dos virtualidades que la hacen en nuestra  opinión, el camino acertado:

  • Por un lado permite que el aprendizaje tenga lugar pues se convierte en algo contextualizado y por ello natural y relevante.
  • Y por otro hace posible atender a ese principal objetivo de compromiso y ello porque puede aproximarse con sentido completo a cuestiones ética y políticamente candentes, relevantes; poco a poco, de forma natural, nos acostumbran a considerar la participación como una cuestión necesaria para mejorar el mundo y por tanto para vivir humanamente (felizmente).

Esta visión despierta críticas por considerar que politiza la escuela sin embargo, la pretendida neutralidad neoliberal es una hipocresía, pues su apuesta por lo económico es también ideológica  y su fomento del individualismo y la competitividad está apoyado además por la inercia irresponsable de los medios de comunicación. El consumismo, si no tenemos la protección del espíritu crítico y la exigencia ética de compromiso social, se convierte en  una segunda piel y  tiene la batalla ganada. Una manera clara de desmontar estas críticas entorno a la politización de la escuela, consiste en hacer ver  que todas las declaraciones programáticas, desde los derechos humanos hasta lo recogido en las constituciones democráticas, defienden valores como la justicia social, la participación o el espíritu crítico, otra cosa es el proselitismo partidista, que está lejos de lo que aquí proponemos.

El movimiento Freinet tiene clara, desde hace mucho  tiempo, su posición sobre estos  dos aspectos curriculares que venimos describiendo:

  • En el aspecto metodológico (como hemos dicho para nada independiente del curricular) tiene una visión radical, no utiliza el libro de texto como recurso centralizador, trabaja sobre temas de la vida del alumnado,  siempre persigue que el aprendizaje sea relevante. Ha ido  perfeccionando  unas técnicas muy polivalentes de enorme potencial pedagógico (texto libre, correspondencia escolar, periódico escolar, calculo vivo, investigaciones, conferencias, diversidad curricular) estas herramientas  le dan la palabra a la niña y el niño y propician una  metodología basada en el aprendizaje natural y el  ensayo error, base del método científico.

Existe también una crítica frecuente consistente en decir que con este currículum globalizador  no se enseña lo necesario. El movimiento Freinet tiene acreditado un trabajo de muchos años que demuestra que, estos conocimientos necesarios, básicos, son aprendidos de forma mucho más efectiva cuando se trabaja de forma contextualizada, relevante, que cuando se pretenden ofrecer en la sistemática ordenada pero vacía de motivación de la lógica de las disciplinas que Freinet llamaba escolástica.

  • En el aspecto teleológico, el para qué de la escuela, el Movimiento de Escuela Moderna tiene claro el planteamiento que hemos argumentado anteriormente, el objetivo de felicidad humana que tiene como condición necesaria el compromiso social, por ello es continua su exigencia de autonomía, de participación,  en esa línea trabajamos en  cooperativa escolar y  utilizamos la práctica  de la asamblea para organizar la vida del aula y su autogestión,  la  cooperación es un principio básico, a si como el desarrollo del  espíritu crítico y la expresión libre.  Es una educación  para la verdadera democracia, para el  compromiso, para la felicidad, y por ello una escuela simplemente

Como decía Freinet  “La democracia del mañana se prepara con la democracia en la escuela”

Juan Fernández Platero. MCEP Salamanca

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