FIGHT FOR IT*: EL ORDENADOR EN LA EDUCACIÓN DE PERSONAS ADULTAS


Extracto:
La posibilidad de trabajar durante 3 años en Formación Básica de Personas Adultas ha sido, sin duda, algo totalmente diferente a todo cuanto había experimentado hasta este momento a lo largo de mi vida en la escuela. Empezando, cómo no, por la edad del alumnado y siguiendo por su estar en el aula y, sobre todo, en la vida. Los sentimientos, las emociones están a flor de piel y eso se transmite en el día a día en el aula.

Datos del alumnado:
Personas adultas, principalmente mujeres de edad avanzada, de barrios periféricos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria

Centro/s:
C.E.P.A. Las Palmas - Cono Sur

Nivel Educativo:
Educación de Adultos

Área/Departamento:
Tecnología

Temporalidad de la Experiencia:
3 años académicos, cursos 16-17, 17-18 y 18-19


MCEP de:
Canarias

Publicada en:
Dossier XLVI Congreso M.C.E.P. - Huelva 2019

Experiencia realizada por:
Abel Roberto Flórez

Contacto:
abelrobertoflorez@gmail.com


Desarrollo de la experiencia:

-Hola, me llamo Abel, es la primera vez que trabajo en Adultos y tengo 57 años

-¡Qué joven!

-¡Anda, como mi hijo!

Cuando la primera conversación que se produce en clase al presentarte a tu nuevo alumnado es ésta, te das cuenta de que a partir de ahí todo va a ser diferente a cuanto has vivido en cualquier aula en la que hayas trabajado hasta ese momento.

FIGHT FOR IT*: EL ORDENADOR EN LA EDUCACIÓN DE PERSONASADULTAS

* En una camiseta que me regalaron en una de las aulas

En el curso 16-17 obtuve una comisión de servicios para trabajar en un Centro de Educación de Personas Adultas (CEPA), en concreto en él CEPA Las Palmas – Cono Sur.

Poder trabajar en un nivel educativo distinto de la Educación Primaria era algo que hacía tiempo venía planteándome. Dentro de lo que había podido, procuraba no permanecer mucho tiempo en el mismo nivel o ciclo, siempre me ha gustado cambiar, no quedarme y acomodarme en un tramo que acabara siendo rutinario (con el consabido enfado, muchas veces, de compañeros y compañeras que no entendían muy bien esta “manía” mía de andar teniendo que preparar cada año materiales nuevos. Generalmente les ocasionaba tener que cambiar de libro, no más, tampoco era tanto).

Así que cuando me surgió la ocasión, a por ella fui de cabeza.

El CEPA Las Palmas – Cono Sur es uno de los cuatro Centros de Personas Adultas que hay en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Se encuentra enclavado en una zona deprimida y conflictiva, con grandes problemas de paro, delincuencia, alcoholismo y otras drogadicciones (el recorrido habitual al que está abocada cierta parte de nuestra sociedad).

Cuenta con un centro sede, en el que se imparte Formación Básica Inicial (FBI, no es coña, se llama así) y Formación Básica Postinicial (FBPI), y cuatro aulas externas en diferentes barrios de la ciudad para FBI, con horarios en unos sitios de mañana y en otros de tarde.

A su vez la FBI se divide en dos niveles diferentes, Neolectores y Avanzado, aunque las clases se imparten conjuntas, es decir, fue un poco como volver a mi querida escuela rural unitaria con varios grupos en la misma aula.

Desde el punto de vista de Tecnología, en todos los lugares, menos en una de las aulas externas, contábamos con una espacio clase y una sala de ordenadores. Éstos estaban más o menos desfasados pero se podían utilizar y resultaban aceptables para su fin.

Cabe decir que han sido tres años de continua negociación sobre el trabajo en el aula. El currículum les importa bien poco; con mayoría de personas entre 50 y ochenta y tantos años, tienen muy claro lo que les interesa y lo que no y ellas (digo ellas porque el 99% son mujeres) te dicen sin tapujos lo que les gusta y lo que les aburre.

Dentro de esta tesitura se enmarca una parte importante de la labor del profesorado, señalar también aquellos criterios pedagógicos que hay que mantener y entre todos-as ir expulgando lo superfluo para quedarnos con aquello que verdaderamente pueda servirles.

Los intereses que se manifiestan son de lo más variados, desde aquellas personas que apenas saben leer ni escribir, porque en su infancia no pudieron asistir a la escuela, a otras que lo que quieren es no olvidar aquello que aprendieron y que ven que con los años van perdiendo por el camino. Las hay a las que les gusta ver documentales y otras que lo consideran un rollo, las que quieren ir a ordenadores y las que se niegan en redondo a tocar una tecla. Eso sí, en algo suelen coincidir casi todas, tienen enormes ganas de asistir a clase y trabajar, lo que más les gusta son los dictados y las cuentas y ODIAN el inglés.

Centrándonos en el trabajo con el ordenador, se ha utilizado éste no sólo en la materia de Tecnología, sino en todas aquellas otras que les he ido impartiendo en este tiempo (Lengua, Matemáticas, Sociales, Naturales, Desarrollo Personal).

Partamos de Tecnología. Para ellas esta materia consistía casi exclusivamente en encender el ordenador y copiar algún texto que les daban las profesoras o profesores anteriores, así que había que partir de de esta premisa para ir caminando hacia espacios de creación personal.

En un principio empezamos el trabajo siguiendo esa forma de hacer (además de que una de las cosas que menos les gusta son los cambios, ya sea de profesorado, mesa, forma de trabajo o cualquier otro aspecto que modifique su rutina), así que les daba un texto y se dedicaban a copiar. De paso aprovechamos para ir recordando cómo encender el ordenador o abrir un programa, cosas que ya habían practicado otros cursos, pero que a estas edades se olvidan con gran rapidez. Como dice una compañera “me he pasado todo el año explicando cómo se teclea crtl+alt+sup para poder saltar la pantalla de inicio, incluso dos o tres veces en la misma sesión”. Y no digamos del doble clic, eso ya era para nota.

Poco a poco vamos practicando la escritura en el ordenador, mientras que en Lengua logramos llegar al acuerdo de que un día escribiríamos un dictado y en la siguiente clase (sólo teníamos un día a la semana durante dos horas de esta materia) cada uno-a tendría que redactar algo, breve, pero personal. Bastaba con dos o tres líneas sobre lo que quisieran, de sus gustos, de sus hijos, de lo que habían hecho el día anterior o algo que se inventaran (mucha gente era reacia a contar cualquier cosa personal). Que se note la base Freinética y el Texto Libre.

Les propongo fusionar dos cosas que les están gustando, los dictados y el ordenador, así que les intento dictar mientras lo escriben. Tomamos la historia de la princesa de Titerogaita (Lanzarote) Ico y, de paso que vamos viendo parte de la cultura aborigen de las islas, podemos ir practicando cambio de tamaño de letras, alineaciones, etc.

Y digo yo ¿por qué esta manía de los-as maestros-as de tocar aquello que está funcionando?, ¿o me pasa solo a mi?

Gran fracaso: tienen que ir buscando las letras una por una y para aquellas personas que apenas saben leer, de las cuales hay varias, supone además el paso de la letra manuscrita a la de imprenta. En conclusión, un sufrimiento, así que hay que dar marcha a atrás y volver al momento anterior.

El trabajo vuelve a ir cobrando cuerpo, seguimos utilizando la leyenda de Ico, pero ahora como copia, y me decido a dar otro paso.

Se acercan las navidades, fechas entrañables y felices ¿no? Qué mejor momento para escribir un texto que luego podamos pasar al ordenador y hacer un pequeño libro.

Esto que, acostumbrado a las clases de Primaria, sería algo divertido y motivo de alegría, aquí se convierte en tristeza y malos recuerdos. Son fechas de añoranza de padres y madres, hermanos-as o, incluso, algún hijo o hija. Así que, si bien alguna gente sí que escribe algo, la mayoría se niega y el proyecto no puede salir adelante.

En principio, para mí suponen pequeños obstáculos a mis propuestas de trabajo, pero también me permiten ir conociendo otras realidades diferentes, otras que ni siquiera he tenido con mis propios padres, pues de ellos ya conocía su vida y sus preocupaciones, mientras que ahora me enfrento a historias desconocidas y, en muchas ocasiones, tremendamente duras, que afloran al tiempo que permanecen cerradas, aunque parezca una contradicción.

Esas emociones, trabajo de fondo de todo el 46º Congreso MCEP en Huelva, que siempre se manifiestan en nuestras clases, en Adultos estallan en el día a día. La enfermedad o la muerte de algún familiar muy muy cercano puede entrar en la vida de la clase con bastante asiduidad.

Pero volvamos al trabajo donde lo habíamos dejado.

Seguimos haciendo más prácticas de alineaciones, párrafos y demás, con una especie de curso de escritura en ordenador que encuentro, pero sobre textos que no nos dicen nada, pero que, curiosamente, a ellas les hace sentirse seguras pues trabajan sobre un papel que sólo tienen que volver a reproducir.

Mientras, la producción de textos en Lengua va aumentando, así que es el momento de pasarlos al ordenador y a partir de ellos seguir con los formatos de texto. En un principio les da algo de miedo, pero poco a poco van descubriendo que puedes cambiar el tipo de letra, el tamaño, el color… ¡De pronto, de simples amanuenses se han convertido en diseñadores-as! Se ríen con las posibilidades que van surgiendo.

Aprovechando que el viaje de fin de curso va a ser a Cádiz y sus Pueblos, en Sociales vamos a repasar, recordar o conocer parte de la geografía de España, haciendo especial hincapié en la parte de Andalucía, al igual que el otro año lo hicimos con Asturias.

Para centrarnos más en la provincia gaditana utilizamos el itinerario que nos ofrece la agencia de viajes para continuar con las copias y el formato de textos, pero que esta vez le añadimos un aspecto más. Después de escribir lo que vamos a ir visitando cada día, habrá que volver a hacer una lectura comprensiva del texto y contestar a dos o tres preguntas al respecto que les he preparado. De esta manera también vamos descubriendo que cuando tú buscas una información en un prospecto, no es necesario leer todo, sino que hay que ir extrayendo aquello que de verdad nos interesa. También vamos contrastando lo que se va leyendo con aquellas cosas que ya previamente sabíamos, que, en general, son muchas más de las que pensamos, lo que también ayuda a reforzar una autoestima que suele estar bastante baja.

Y más textos. Carnavales ¡cómo no! Podemos comparar cómo lo vivieron en su infancia, aunque teniendo en cuenta su origen, generalmente bastante humilde y muy marcado por el ambiente religioso, la mayoría apenas pudo disfrutar de estas fiestas, y cómo lo ven en la actualidad, acompañando a sus nietos-as y viendo el derroche económico en que se ha convertido actualmente.

Curiosamente, tienen idealizados esos carnavales antiguos, a pesar de no haber participado en ellos a penas, mientras que consideran que los de ahora sólo se reducen a borracheras y peleas, aunque tampoco participan en ellos.

No hay que olvidar que para ellas escribir en el ordenador sigue siendo pesado y dificultoso, por lo que los períodos dedicados a ello tienen que ser breves y dedicar tiempo a juegos de manejo del ratón, que sigue siendo complicado, de desarrollo de la memoria, de percepción o juegos sin más. Sesiones dinámicas que eviten el cansancio y les haga sentir rechazo hacia lo que vamos haciendo.

Y llegamos navegando hacia este último año de trabajo.

Este curso no les he dado clase de Lengua, por lo que se corta el proceso de creación de Textos Libres, así que ha habido que enfocar el trabajo hacia otros campos.

Una de las actividades que más les gusta son las salidas, las giras como dicen, así que desde el centro se procura realizar varias durante el año.

En este curso, una de ellas ha sido ir a visitar La Aldea de San Nicolás de Tolentino, La Aldea, para alguna gente, conocer, aunque apenas haya 70 km de distancia desde Las Palmas de Gran Canaria, pero es que para una persona isleña el concepto grande o pequeño en distancias es muy diferente al de una persona peninsular, aunque supongo que lo mismo nos pasa a nosotros-as con respecto a Argentina o Australia.

Pues bien, nuevo trabajo de investigación y lectura comprensiva.

En esta ocasión la información no va estar en un papel, sino que habrá que extraerla de Internet.

La dificultad, que puede parecer nimia, estriba en que voy a tener que mantener abiertos dos programas a la vez y navegar por uno y por otro. Hay que saber primero lo que es un buscador y cómo se utiliza, si quiero imágenes o información, cómo dar las indicaciones precisas para encontrar lo que necesito y además, cosa curiosa, cuando tengo abierto el navegador no es que el programa de escritura haya desaparecido, y al revés, sino que simplemente se ha minimizado y sigue abierto en la parte inferior de la pantalla.

¿Os acordáis de lo que decíamos más arriba sobre ctrl+alt+sup? Bueno, pues eso mismo, pero ahora para explicar que no ha desaparecido lo que estaban haciendo, sigue ahí.

Para las imágenes les dejo cacharrera en la búsqueda, pero para facilitarles un poco encontrar la información les salto el paso de tener que buscarla en el batiburrillo de Internet y ya les indico yo que las respuestas al cuestionario que les planteo se encuentra en la página que el Cabildo de Gran Canaria (para quien desconozca se trata de la institución que suple a las Diputaciones, pero a nivel de isla, os lo digo por si el tema os sale en alguna conversación) dedica a La Aldea, al igual que al resto de municipios de la isla.

La información está fragmentada en apartados, por lo que tendrán que saber en cuál de ellos se encuentra la respuesta a lo que queremos saber.

Para las pesonas con mayor dificultades de lectura les presento el trabajo con la información copiada previa a las preguntas.

En Tecnología, cómo siguen reclamando hacer copias para mejorar la escritura en el ordenador, les propongo ir copiando poco a poco un cuento, en este caso El Príncipe Feliz, que ya han leído años atrás y les gustó. La idea es que cada persona tenga una copia del mismo, escrita e ilustrada por ella misma, para poder leer con los-as nietos-as y, por qué no, presumir delante de ellos-as de lo que han aprendido a hacer.

Además de tener que elaborar la portada y dar formato al texto, habrá también que insertar al final de cada capítulo imágenes, unas veces propuestas por mí y otras acordes con lo narrado.

Para navidad les propongo que cada cual diseñe una postal para felicitar las fiestas a su gente.

Acordamos mantener el diseño de una tarjeta tradicional: una imagen por fuera con una frase y un pequeño texto en el interior.

Les digo que, si quieren, pueden traer fotos suyas e insertarlas en la tarjeta, pero su reticencia a mostrar sus cosas personales les hace rechazar la idea. Sin embargo, cuando empiezan a escribir sí que consiguen soltarse y expresar sus sentimiento.

Cada persona tiene libertad total para diseñar su tarjeta, preferiblemente dentro de los parámetros acordados, pero no obligatoriamente, eligiendo la disposición de la imagen y los textos, así como el tipo de letra, color o forma.

Como regalo, les imprimo a cada una tres copias en cartulina para que las puedan utilizar, además de otra para colgar en clase.

Creo que no puedo ser capaz de describir las caras de orgullo por su trabajo cuando les entrego el resultado. Sólo quieren una cosa, enseñárselo a las compañeras y poder llevarlo para casa. De hecho, al final del curso las postales siguen clavadas en el corcho del aula y se las enseñan a quien pasa por allí.

Hacia finales de curso alguien plantea que le gustaría repasar la distribución en un mapa de las diferentes Comunidades Autónomas, así como los diferentes continentes y océanos.

Me llama la atención este deseo de a su avanzada edad de situarse en un mundo más grande y complejo que su pequeña isla. Y digo que me llama la atención pues también mi madre en sus últimos años me manifestó las ganas de tener un atlas del mundo para poder entender mejor algunas de las cosas que decían en el Telediario y que no se comprenden bien si no eres capaz de situarlas en su lugar geográfico.

Así que les preparo un sencillo juego consistente en un mapa mudo de España y hay que ir moviendo con el ratón los nombres de las diferentes Comunidades hasta situarlas en su lugar. Para ello tienen que abrir primero el navegador y buscar un mapa con los nombres puestos, haciendo transiciones entre el buscador y el programa que yo he preparado. Si bien parece una cosa relativamente sencilla, hay que tener en cuenta la edad de la gente con la que estamos trabajando, que, en muchas ocasiones tienen que mirar el navegador y volver al mapa para poder recordar uno solo de los nombres.

También les preparo otro juego similar con los continentes y océanos, pero en esta ocasión mi maldad 🙂 les hace tener que ir a consultar un mapa que se encuentra en la otra clase, poniendo todavía más a prueba su capacidad de atención y memoria.

El trabajo resulta divertido y reconfortante, ver cómo han sido capaces de ir completando los mapas mostrándose contentas de su trabajo, que para ellas ha supuesto un gran esfuerzo pero que han sido capaces de sacarlo adelante.

Llega el momento de hacer una valoración final de estos tres años y resulta complicado separar aquellos aspectos propios de la tecnología de los vivenciales, aunque también es cierto que nuestra escuela, ese modelo de escuela que queremos transmitir, parte precisamente de la no diferenciación entre la vida de dentro y fuera del aula, siendo precisamente los acontecimientos de nuestra experiencia diaria como seres humanos la que tiene que llenar los espacios de trabajo, las emociones, alegrías y tristezas, miedos, cariños y afectos.

Y creo que puedo decir con orgullo que así ha sido lo vivido durante estos tres años en Educación Permanente de Adultos.

Partiendo de un desconocimiento mutuo, suyo y mío, fuimos construyendo un espacio de trabajo y afecto, en el que todos y todas hemos ido aprendiendo de los demás, hemos reído y llorado, nos hemos ayudado, en ocasiones enfadado, pero siempre hemos trabajado con ilusión.

También es cierto que hemos aprendido a manejar nuevos aspectos del ordenador, los trabajos realizados son buena muestra de ello, aunque también tengo claro que quien retome la actividad el curso que viene tendrá que volver a partir de lo elemental, se acordarán de que hay cosas que sabían hacer, pero seguramente no se acordarán de cómo se hacían, pero para eso seguirán mostrando lo que más me ha podido maravillar en este tiempo, su empeño en que pueden sacar adelante lo que se proponen, a pesar de las dificultades que les presenta la vida y las trampas que les ponen los años. Lección de vida.

Fight for it

Y quien llegue, ya sabe, a explicar lo que es ctrl+alt+sup.

Abel Roberto Flórez

M.C.E.P.de Canarias


Observaciones:
No hay datos

Guarda el enlace permanente.