“En la escuela”: Ángel Morales y la radio comunitaria que educa más allá del aula

El grupo del MCEP de Madrid conversó con Ángel Morales Camacho, maestro jubilado y conductor del programa “En la escuela” en EÑE TVi Radio, la emisora comunitaria de Villarrubia de los Ojos. Desde un pequeño estudio y con recursos modestos, este espacio se ha convertido en un laboratorio vivo de comunicación, participación ciudadana y memoria educativa. Su experiencia ofrece claves valiosas para revitalizar la radio escolar y fortalecer prácticas freinetianas basadas en la expresión libre, el vínculo comunitario y la palabra como herramienta de transformación.

Angel Morales y Jose EÑE TVi
Angel Morales y Jose en el estudio de EÑE TVi Radio

En la tarde del miércoles 10 de diciembre de 2025, el grupo del MCEP de Madrid mantuvo una conversación por videoconferencia con Ángel Morales Camacho, maestro de primaria jubilado, miembro del MCEP de Castilla-La Mancha y dinamizador comunitario en Villarrubia de los Ojos. Ángel es la voz y el alma del programa “En la escuela”, una emisión semanal de la radio local EÑE TVi Radio que, desde hace ya varios años, se ha convertido en un espacio de encuentro entre educación, cultura y vida comunitaria en esta localidad de Ciudad Real. Su trayectoria profesional y su larga implicación en la escuela pública lo sitúan como un mediador natural entre el mundo educativo y el tejido social del municipio, un papel que ejerce desde una sensibilidad muy cercana al espíritu Freinet: participación, expresión libre, comunidad y comunicación auténtica.

El eje central del encuentro giró en torno a comprender qué es “En la escuela”, cómo está organizado y cuáles son las claves de su vigencia. Ángel explicó que el programa nació de forma casi orgánica, envuelto en la energía ciudadana de la Asociación EÑE TVi: un pequeño colectivo sin ánimo de lucro que, con pocos recursos pero muchas ganas, comenzó grabando acontecimientos locales y acabó dando forma a una emisora que combina televisión, radio y emisiones en internet. Dentro de ese marco, “En la escuela” surgió como un espacio dedicado a dar voz a las experiencias educativas, a las asociaciones del pueblo, a personas con historias significativas y a los temas culturales y sociales que atraviesan la vida cotidiana. Su premisa básica es sencilla: hablar con la gente, escucharla y permitir que la memoria escolar —la de la infancia, la de las maestras, la de las relaciones que nos hicieron crecer— sea la llave para entrar en conversaciones profundas, sinceras y cálidas.

La estructura del programa responde a ese espíritu. Ángel contacta cada semana con una persona, un grupo o una entidad que pueda aportar una mirada significativa. Antes de grabar, se reúne con ellas para conocerse y valorar su disposición. Después prepara un guion abierto y flexible, que actúa más como brújula que como guion rígido. Siempre comienzan por la escuela: los primeros aprendizajes, los recuerdos, la vida en el aula de hace décadas. Esta estrategia —explica— relaja a cualquiera, porque apela a un territorio emocional común, lo que facilita que la conversación fluya. A partir de ahí, el diálogo se despliega hacia los temas centrales de la invitación: proyectos educativos, iniciativas culturales, colectivos sociales, profesiones diversas o acontecimientos locales. El programa suele durar alrededor de una hora, pero la emisora permite alargarlo sin restricciones si la conversación lo merece.

Logo EÑE TVi
Logo EÑE TVi

Los contenidos son tan variados como las realidades del pueblo: desde visitas de clases de primaria o del instituto, hasta asociaciones como las AMPAs, grupos musicales locales, personas migrantes, experiencias de vida difíciles, equipos directivos recién nombrados, colectivos feministas o protagonistas de la política municipal. La radio se ha convertido, así, en un registro vivo del pulso comunitario. También acoge programas temáticos cuando lo exige la actualidad educativa: Día de la Paz, Derechos Humanos, Día del Libro, conmemoraciones feministas o iniciativas de solidaridad internacional, como varios programas dedicados a Gaza, que incluso dieron lugar al nacimiento del grupo “Villarrubia con Gaza”.

Este tejido comunicativo se sostiene gracias a unos recursos técnicos modestos pero suficientes. La señal en FM solo se escucha en un pequeño radio de dos o tres kilómetros alrededor del pueblo debido a las limitaciones de la antena, pero la emisión por internet permite que cualquier persona pueda seguir los programas en directo a través de YouTube o Facebook, y que todos los contenidos queden archivados como podcast. Los derechos de autor de la música son un desafío constante, por lo que suelen reproducir solo fragmentos breves que queden de fondo, evitando así que YouTube bloquee el programa.

En cuanto al vínculo con los centros educativos, Ángel reconoce que sigue siendo su “espinita clavada”: aunque existe cierta participación, le gustaría que la implicación de las escuelas fuera mucho más amplia. Aun así, las experiencias realizadas hasta ahora han sido muy significativas. En varias ocasiones, grupos de estudiantes han acudido a la emisora para emitir en directo y experimentar la radio desde dentro. Otras veces han sido el propio Ángel y su compañero José —también jubilado, antiguo albañil y ahora responsable de la parte técnica del estudio— quienes se han desplazado a los colegios para grabar proyectos y actividades del alumnado.

Además, algunos institutos cercanos mantienen pequeñas emisoras escolares con las que buscan colaborar. Este diálogo escuela-radio ha permitido, por ejemplo, que los estudiantes visitaran exposiciones organizadas por vecinos y colectivos locales, entre ellas la exposición sobre Gaza “Cuando la conciencia nos llama” presentada en Villarrubia por nuestra compañera Julia Mielgo del MCEP de Madrid.

Julia Mielgo entrevista en EÑE TVi Radio
Entrevista de Ángel Morales a Julia Mielgo «Cuando la conciencia nos llama» en EÑE TVi Radio

Para Ángel, la radio es una herramienta privilegiada para mostrar que la escuela desborda las aulas y que la comunidad entera participa en la educación. En la escuela no es un programa más, sino una forma de seguir educando. Ángel nos muestra que la palabra compartida, la memoria escolar y la conversación honesta siguen siendo herramientas poderosas para construir comunidad, dentro y fuera de la escuela.

La conversación terminó con el reconocimiento de que la radio es trabajo, ocupación, pero también placer; un espacio donde se disfruta del tiempo compartido y donde la palabra acerca a las personas.

 

 

La conversación con Ángel Morales ha proporcionado al grupo del MCEP de Madrid una serie de claves especialmente valiosas para avanzar en la creación de nuestro propio podcast y para impulsar la implantación de radios escolares en los centros de primaria y secundaria.

Lo primero que se desprende de la conversación es que no hacen falta grandes medios para ponerse en marcha. La experiencia de EÑE TVi demuestra que un equipo mínimo —una mesa de sonido sencilla, un ordenador y programas libres como Audacity— es suficiente para sostener un proyecto estable. Esto desmitifica la idea de que la radio es una empresa técnica compleja y muestra a los centros educativos que, con lo que ya tienen o con inversiones muy pequeñas, pueden comenzar a emitir.

A esa sencillez técnica se une un aspecto metodológico clave: la grabación “del tirón”. Ángel trabaja sin grandes ediciones, convencido de que la naturalidad y la espontaneidad son más importantes que la perfección técnica. Esto es especialmente útil para escuelas y para grupos que empiezan, porque libera de la presión de tener que dominar softwares avanzados o dedicar largas horas al montaje. Permite centrarse en lo educativo, no en lo tecnológico, y convierte la radio en un recurso accesible para cualquier docente.

Otro aprendizaje fundamental está en el enfoque del guion. Ángel prepara un guion abierto, flexible, que sirve de orientación pero nunca encorseta la conversación. Es una metodología muy cercana a la pedagogía Freinet: preparar un marco, pero dejar que la palabra fluya. Este tipo de guion es especialmente útil para escuelas, porque facilita que el alumnado se exprese con libertad, evita la rigidez y fomenta la creatividad. Para el MCEP, es también una herramienta inicial ideal: no exige experiencia previa y permite que el grupo encuentre su propio tono.

Pero quizá el elemento más relevante para construir un programa educativo es la manera en que Ángel inicia siempre sus emisiones. Todas las entrevistas comienzan “en la escuela”, recurriendo a la memoria escolar del invitado: las maestras, los primeros días, los aprendizajes fundacionales. Esta estrategia, que nace de su identidad como maestro, crea un clima de confianza inmediata y abre un territorio emocional común. Para quienes quieran desarrollar radios escolares, esta técnica es especialmente poderosa: ayuda a que cualquier persona, incluido el alumnado más tímido, entre en la conversación desde un lugar cercano y afectivo. Y para el MCEP, que busca elaborar un podcast propio, puede convertirse en un rasgo identitario, un modo de enraizar su programa en la tradición educativa que los define.

La entrevista también muestra el papel de la radio como espacio comunitario y archivo vivo. En En la escuela, la palabra recogida no es solo contenido, sino memoria: de la vida del pueblo, de sus colectivos, de sus historias y de su escuela. Este enfoque es muy trasladable a los centros educativos. Una radio escolar puede funcionar como memoria del curso, como espacio de participación democrática, como herramienta para visibilizar proyectos y como puente entre escuela y comunidad. Este valor añadido puede servir para convencer a equipos directivos y claustros de que la radio no es solo un entretenimiento, sino una práctica educativa con profundidad.

Por otra parte, la variedad de contenidos del programa —entrevistas, efemérides educativas, conversaciones sobre actualidad local e internacional, temas culturales— muestra que la radio es un recurso transversal, fácil de vincular a proyectos y áreas curriculares ya existentes. Esto facilita su implantación en los centros, porque no exige actividades adicionales, sino que puede integrarse en lo que ya se hace: la biblioteca escolar, las tutorías, los proyectos de centro, la educación emocional, las cooperativas de aula o las celebraciones institucionales.

De la conversación surge también la idea de que la radio es un espacio seguro para aprender a hablar y a escuchar. Ángel cuida los ritmos, las pausas, el clima. Esta dimensión pedagógica —tan ligada a su experiencia como maestro— es una herramienta formativa de enorme valor para el alumnado: mejora la expresión oral, afianza la autoestima, favorece la escucha activa y genera vínculos en el grupo. En un momento en que la oralidad está poco trabajada en el currículo, la radio se convierte en una práctica educativa insustituible.

Por último, la entrevista muestra que la radio debe ser disfrutada. Ángel insiste en que es trabajo, sí, pero también placer. Esta actitud es fundamental para garantizar la continuidad de cualquier proyecto: si el profesorado se siente cómodo y el alumnado se divierte, la radio deja de ser un añadido para convertirse en parte natural de la vida escolar.

En conjunto, la experiencia compartida por Ángel Morales proporciona al MCEP de Madrid un modelo claro, sencillo y ofrece a los centros escolares una hoja de ruta realista para integrar la radio en su día a día: accesible en lo técnico, potente en lo pedagógico y cargada de sentido comunitario. Si algo demuestra En la escuela es que la radio no es solo un medio, sino un espacio donde la educación se vuelve palabra, memoria y vida compartida.