Benaiges y la escritura I

Extracto:
A raíz de una observación de una foto de Antonio Benaiges presente en el aula comienza un proceso de conocimiento de la historia del maestro y actividades en torno a ella

Datos del alumnado:
Alumnado de tercero de primaria

Centro/s:
CEIP Manuel Nuñez de Arenas - Madrid

Nivel Educativo:
E. Primaria

Área/Departamento:
Lengua

Temporalidad de la Experiencia:
Tres semanas del primer trimestre

MCEP de:
Madrid

Publicada en:
No hay datos

Experiencia realizada por:
Marta González de Eiris Martín

Contacto:
martaeiris@hotmail.com

Observaciones:
No hay datos

En mi clase tengo un pequeño corcho con algunos detalles personales, una postal del lago de Como, un chiste, unas frases… y añadí a principio de curso la foto de Antonio Benaiges con sus alumnos en la puerta de su escuela.

Bañuelos de Bureba, (Burgos), Espana. Abril de 1936; Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar, y sus alumnos.

Los niños y niñas (de 3º de primaria), observadores y con la curiosidad de su edad me preguntaban y les prometí contarles algún día la historia del maestro que prometió el mar. Así fue, después de insistirme varias veces, que encontré el momento y les conté a grandes rasgos quien era ese señor de la foto, esos niños y qué pasó.

No les parecía bastante y queriendo buscar alguna imagen para enseñarle me topé con que la película estaba disponible en RTVE Play, accesible desde la propia aula. La vi despacio seleccionando los trozos más significativos de lo que creí más adecuado a su edad y la vimos en tres sesiones de clase, sin evitar ningún tema y explicando lo que no visionábamos, nos centramos en la llegada a la escuela, las clases, la imprenta, la relación del maestro con los niños y niñas y sus familias, la propuesta del mar, como convence a las familias y como al detenerle queman los materiales, el sufrimiento de los pequeños y mayores y el final donde la nieta lee a su abuelo el cuadernillo “El mar será”

Varias familias me comentan la emoción con la que han contado esto en casa, las conversaciones que han surgido a raíz de la película. Niños y niñas que quieren ir de excursión a ver la escuela del maestro a Bañuelos de Bureba, buscamos Burgos en el mapa, cuantos kilómetros hay, cuanto tardaríamos en ir; por supuesto el tema de la guerra se habla ampliamente, el daño que hace siempre a los más débiles, como unos pierden la vida, pero hay muchas formas de perder una vida.

Surge escribir a Antonio o a alguna de las personas que les haya llamado la atención, debate nuevamente si se puede escribir a alguien que ha muerto, como se manejan los recuerdos, que “relación” establecemos con quienes ya no están físicamente.

Sobre una fotocopia con la foto que ha provocado todo esto piensan, hablan y escriben sus cartas; algunas a Antonio, otras a Josefina (personaje que llamó mucho su atención), le hablan de la pena que sienten, de lo buen maestro que era, le cuentan que el padre de Emilio guardó la foto y los cuadernillos y por eso lo podemos conocer ahora, cada uno escribe a su manera, hablan de la imprenta, de la música. Luego leemos las cartas en clase y así recuerdan distintas cosas con todas las aportaciones.

                                                          

El tema dio al menos para siete sesiones de “atención educativa”, con los niños y niñas que no van a religión (que son la gran mayoría de mi grupo). Pero no acabó aquí…

Marta González de Eiris Martín