Se propone el curso pasado, por iniciativa de una maestra, comenzar a enseñar croché, una mañana quincenal, a mujeres que quieran y puedan quedarse a primera hora, cuando dejan a sus hijos e hijas en el colegio. El equipo de orientación: orientadora, PSC (profesora servicios a la comunidad) y Mediadora intercultural recogen esta iniciativa y la ponen en marcha.

La convocatoria es exitosa, desayunan juntas, hablan y comparten. Según avanza el curso ellas mismas proponen tratar algunos temas que les interesan, con lo que deciden quedarse todos los martes. De forma alterna harán círculo de apoyo y/o croché, cada semana una actividad.

Entre todas van seleccionando los temas, suelen ir entre 6 y 10 mujeres, algunas repiten todas las semanas, otras van de forma esporádica.


Los temas que han tratado han sido: salud infantil; alimentación; ser mujer en España: empoderamiento y sororidad; regulación de papeles y laboral; defensa personal; zumba; uso del móvil para gestiones; trabajadoras del hogar…


En algunas ocasiones han recibido personas externas para recibir esa formación, otras han sido con personal del colegio. Por el día de la mujer fueron a desayunar a una cafetería y para terminar el curso también hicieron la reunión en el patio con un desayuno compartido.

La experiencia ha sido muy positiva, estaban muy contentas, lo han valorado como un tiempo valioso, donde han compartido mucho de sus vidas, han aprendido y se han apoyado mutuamente. Ha sido muy enriquecedor: el origen, la etnia, el nivel socio cultural de las mujeres ha sido muy diverso, pero han encontrado, a través de tejer, un nexo común, que las ha unido, entendiendo, que dentro de su diversidad comparten muchas cosas como mujeres y su lucha de superación no es tan distinta.
