“La pedagogía de Freinet en el México del Siglo XXI. Perspectiva internacional” Marco Esteban Mendoza -MMEM-

Lo que comenzó en 1940, bajo un árbol de mango en Veracruz, se ha convertido en un movimiento vivo que llega hoy a escuelas públicas, comunitarias y particulares de todo el país. Marco Esteban Mendoza (Ecatepec, Estado de México), educador y fundador hace 37 años del Movimiento Mexicano para la Escuela Moderna (MMEM), nos cuenta la historia de esta aventura pedagógica que une generaciones de maestros, niñas y niños, y que nos recuerda que otra forma de hacer escuela es posible.

La llegada de la pedagogía Freinet a México

La pedagogía Freinet llegó a México de la mano de tres maestros exiliados españoles: Patricio Redondo, Ramón Costa Jou y José de Tapia Bujalance. Cada uno dejó una huella profunda. Redondo fundó la primera escuela Freinet de América Latina en Veracruz, improvisando su primera clase a la sombra de un árbol de mango. Ramón Costa Jou, comunista, destacó por su pluma y su vastísima producción pedagógica, siendo autor del libro Patricio Redondo y la técnica Freinet, que marcó a toda una generación de docentes. De Tapia, también de ideología anarquista, junto a su esposa Graciela González (Chela), impulsó la emblemática escuela “Manuel Bartolomé Cossío”. en Ciudad de México, que se convertiría en referencia nacional y que incluso formó a figuras hoy relevantes en la vida pública del país.

A partir de estas raíces, la historia freinetiana en México se puede leer en tres grandes momentos. El primero, marcado por el exilio español y la fundación de las primeras experiencias. El segundo, caracterizado por el surgimiento de escuelas particulares que adoptaron el enfoque de la pedagogía Freinet, como la Manuel Bartolomé Cossío, la Escuela Activa de Violeta Selem, la Escuela activa PAIDOS”, con Tere Garduño en la cabeza, o la escuela “Prometeo” en Puebla fundada por Hortensia Fernández. Y un tercer momento, quizá el más trascendente, en el que la pedagogía Freinet encontró terreno fértil en escuelas públicas y comunitarias. Allí se ha reinventado con creatividad y compromiso, desde la primaria Julio Cortázar en Iztapalapa, que inspiró a todo un país en los años ochenta, hasta experiencias como la escuela comunitaria Catequicla en Milpa Alta o la escuela Progreso en Oaxaca, donde maestras y maestros han sostenido durante más de treinta años un proyecto vivo junto a su comunidad.

Diversidad y universalidad de las experiencias

Cada una de estas experiencias con la práctica de la pedagogía Freinet es singular, pero esa singularidad es justamente lo que las conecta con lo universal. Aunque existan distintas formas de pensar y practicarla, incluso dentro de mi mismo país, es en la diversidad de perspectivas y posiciones donde se encuentra la posibilidad de avanzar y aprender juntos.

Redes de colaboración y vínculos internacionales

Para Marcos, hablar de Freinet en México es hablar de redes de colaboración. Desde sus inicios, la relación histórica y afectiva entre el MMEM y el movimiento internacional, especialmente con el MCEP y España supusieron un apoyo decisivo. Estos vínculos no solo permitieron la participación en encuentros como la RIDEF, sino que también ofrecieron materiales, publicaciones y experiencias que fortalecieron el trabajo en México. Publicaciones como Kikirikí o Colaboración llegaron a las manos de docentes comprometidos que comprendieron la magnitud del reto que asumían: no se trataba solo de un pequeño grupo de amigos intentando transformar la escuela, sino de integrarse en un movimiento pedagógico vivo, amplio y de alcance internacional.

Producción colectiva y difusión de la pedagogía Freinet

Desde finales de los años ochenta, el Movimiento Mexicano para la Escuela Moderna organiza cursos, encuentros y publica materiales que circulan de mano en mano entre docentes. Obras colectivas como La pedagogía Freinet: Principios, Propuestas y Testimonios; La Conferencia escolar o La Asamblea escolar son prueba de un esfuerzo editorial autogestionado que ha acercado la pedagogía Freinet a miles de maestras y maestros de todo el país. Más allá de las técnicas, lo que se transmite en estas iniciativas es el espíritu de cooperación y comunidad que caracteriza al movimiento.

Los desafíos actuales: tres grandes retos

Subrayó además que los desafíos siguen presentes y pueden resumirse en tres grandes retos. El primero es sostener la práctica en las aulas, lo que significa mantener vivo el espíritu democrático y participativo de la pedagogía Freinet incluso en contextos marcados por la burocracia, la desigualdad o la falta de recursos. No basta con aplicar técnicas; se trata de darles sentido, de construir comunidades escolares donde niños y niñas puedan aprender con libertad y responsabilidad.

El segundo reto es difundir estas experiencias para que no queden aisladas. Cuando las maestras y maestros comparten lo que hacen, sus logros y dificultades se multiplican y enriquecen a toda la red educativa. La difusión no solo ayuda a dar a conocer el método, sino que inspira a otros docentes a atreverse a transformar su práctica.

El tercer reto es la investigación, quizá el más difícil de todos. Las y los docentes suelen estar absorbidos por la vida diaria en el aula, y no siempre es sencillo detenerse a sistematizar lo vivido. Sin embargo, documentar estas experiencias es clave para darles memoria, legitimidad y fuerza. Investigar significa poner en valor el trabajo de quienes, desde una escuela rural, una primaria multigrado o un centro comunitario, construyen día a día alternativas educativas que merecen ser contadas y compartidas.

El MMEM está comprometido a afrontar estos tres retos con la convicción de que no deben depender de otros movimientos o escuelas, sino que deben construir su propio camino.

El sueño freinetiano sigue vivo

Marco concluyó su intervención con gratitud hacia las redes internacionales que han acompañado este proceso y con la certeza de que el futuro debe construirse desde la autonomía mexicana y la responsabilidad compartida, Marco cerró su intervención recordando que el sueño freinetiano sigue vivo en México. Un sueño que se siembra en cada aula y en cada comunidad, y que a través del trabajo de maestras, maestros, niñas, niños y comunidades, continúa mostrando que otra escuela es posible: una escuela democrática, cooperativa y profundamente humana.

One thought on ““La pedagogía de Freinet en el México del Siglo XXI. Perspectiva internacional” Marco Esteban Mendoza -MMEM-”
  1. Recuerdo a un joven Marco, hace unos cuantos años, preguntando con gran interés por lo que hacíamos en España, relacionado con la pedagogía Freinet. Escuchándolo, compruebo que México no tiene nada que envidiarnos en experiencias freinetianas. Por cierto, respecto de Ramon Costa, recuerdo que Josep Alcobé me comentó en varias ocasiones que el hijo de Costa, había renunciado a su compromiso por una educación popular para dedicarse a ganar dinero con la escuela. Parece que la opinión de Marco va también en esa línea.

Comments are closed.