Detrás de los grandes cambios sociales y educativos del siglo XX hay nombres que el tiempo casi borró. Uno de ellos es el de María Cuyàs Ponsa, maestra, inspectora y pedagoga republicana cuya vida recorrió las aulas de la Segunda República, el exilio en Cuba y el regreso a una España en transformación. La biografía “Los exilios de María Cuyàs Ponsa, educadora (1899–1992)”, publicada por el Instituto de Estudios Albacetenses, recupera su trayectoria con una cuidada edición y una escritura cercana, que nos invita a redescubrir el papel esencial de las mujeres en la construcción de la educación moderna.
Los exilios de María Cuyàs Ponsa, educadora (1899–1992)
El “Instituto de Estudios Albacetenses Don Juan Manuel” ha publicado, con esmero y un diseño exquisito de José Díez Belmonte, la biografía “Los exilios de María Cuyàs Ponsa, educadora (1899–1992)”, una investigación de Amparo Blat Gimeno (IES Jordi de San Jordi València, Generalitat Valencia) y Carme Doménech Pujol (IES El Saler València, Generalitat Valenciana, España) sobre esta maestra, inspectora y compañera de Herminio Almendros. El resultado es una obra cuidada hasta el más mínimo detalle: una biografía que respira afecto, rigor y belleza. Destaca su cuidada edición, repleta de imágenes de época, documentos originales, publicaciones y cuadernos escolares que acompañan el relato de una vida apasionante.
María Cuyàs Ponsa fue una de las muchas mujeres de principios del siglo XX que contribuyeron a modernizar la sociedad española. Su trayectoria es un ejemplo del valor de las educadoras que hicieron realidad los principios de una enseñanza pública, activa y democrática. Fue también una mujer de coraje, capaz de convertir la Historia en su propia historia.
Escrita en primera persona —“Soy María Cuyàs Ponsa y quiero escribir unas memorias a mi manera”—, la obra recorre una vida entera dedicada a la educación. A través de recuerdos, textos originales y documentos personales, la autora reconstruye su historia con lucidez y ternura, ofreciendo el testimonio de una generación que se negó al olvido.
Su trayectoria es una lección de compromiso y dignidad. Desde las aulas y la inspección educativa, María contribuyó a modernizar la enseñanza y nos devuelve el pulso humano de una época de esperanzas y luchas, incluso en tiempos de exilio, censura y silencio.
A lo largo de más de trescientas páginas, la biografía sigue su recorrido vital y profesional: desde su formación en la Residencia de Señoritas y el Instituto-Escuela, su trabajo como maestra y profesora, hasta su labor inspectora durante la República, la represión franquista, el exilio en Cuba y su regreso a Barcelona. Son páginas que rescatan la voz de una mujer símbolo de la fuerza silenciosa de tantas educadoras que soñaron con un mundo más libre y fiel a los ideales de justicia y libertad:
- Vocación educativa (1899–1926): de los primeros estudios de bachillerato y magisterio a la Escuela Superior del Magisterio y la Residencia de Señoritas, donde compartió el espíritu renovador del Instituto-Escuela y de la Institución Libre de Enseñanza.
- Camino de la inspección (1926–1932): su experiencia como maestra en la Escuela Sierra-Pambley Mercantil y Agrícola, profesora de Escuela Normal e inspectora, cargos que ejerció con entrega y una clara vocación transformadora.
- Inspectora en Barcelona (1933–1938): años de plenitud profesional en la educación republicana, interrumpidos por la guerra, los bombardeos y la represión posterior.
- Represaliada por el franquismo (1939–1949): una década marcada por la depuración, el silencio forzado y la supervivencia. Pese a todo, María asumió con entereza su papel de cabeza de familia y nunca renunció a sus principios.
- Nueva vida en La Habana (1949–1954): el exilio abre un nuevo capítulo. María se reinventa, ejerce nuevas profesiones y mantiene vivo el ideal pedagógico que la había guiado siempre.
- Cambios revolucionarios (1955–1962): presencia cercana de la transformación cubana, vivida primero con esperanza y después con desencanto, aunque sin perder el compromiso con la libertad y la justicia.
- De nuevo en la encrucijada (1962–1992): tras la muerte de Herminio Almendros, el exilio de su hijo y la Ley de Amnistía, regresa a Barcelona y cierra el círculo de una vida marcada por la fidelidad a la educación y al humanismo republicano.
Con una voz íntima y clara, Los exilios de María Cuyàs Ponsa, educadora (1899-1992) reconstruye la memoria de una mujer que, como tantas otras, dejó testimonio de un tiempo en que educar era también un acto de resistencia.
