
In memoriam
Rafaela Valero Sola, Fali
MCEP Madrid
† 5 de diciembre de 2025
«Hasta Siempre amiga» (texto libre de Nati Nati Fernández García para Fali).
El MCEP despide con profunda tristeza a nuestra compañera Rafaela Valero Sola, Fali, del MCEP de Madrid, que nos dejó el 5 de diciembre de 2025. Su marcha nos duele, pero también nos invita al agradecimiento por todo lo compartido y por la huella que deja en nuestro movimiento y en nuestras vidas.
Fali fue una maestra valiente y comprometida, compañera generosa y mujer auténtica. Quienes la conocimos recordamos su energía vital, su alegría serena, su cercanía y su casa siempre abierta. Como recuerda Juanjo, cuando aún nos reuníamos presencialmente en Madrid, por su ubicación, pero sobre todo, por su forma de acoger, su casa fue lugar de encuentro y de trabajo compartido del MCEP: allí se celebraron algunas reuniones de la Secretaría Confederal. Café y pastas sobre la mesa, conversación que fluía, algo de trabajo y mucho cuidado mutuo, en un ambiente cálido y cariñoso. En Madrid, en Almería —especialmente en Aguadulce— y en cada encuentro mecepero, Fali supo tejer vínculos sinceros.

Amaba la vida sencilla y verdadera: los encuentros sin prisas, los desayunos que se alargaban, los libros regalados, las confidencias, las puestas de sol, sus gallinas de colores y esa forma tan suya de cuidar y dejarse querer. No era amiga de florituras ni de palabras vacías; iba al grano, con honestidad y serenidad. Así vivió y así se expresó también en sus últimas conversaciones, claras y sinceras, aun sabiendo que se estaba despidiendo.
Como recuerda Regina al compartir una de sus conversaciones, hasta no hace mucho tiempo Fali hablaba de lecturas compartidas y de la ilusión por impulsar y dar continuidad a un taller de teatro con las compañeras y compañeros del MCEP de Madrid, iniciado con la representación de “Patera réquiem”, un comprometido y sentido homenaje a Nina Caramés en el colegio John Lennon de Fuenlabrada, que dejó una profunda huella en todas nosotras. Hablaba también de dar paseos por la naturaleza y de una comida pendiente para reencontrarnos sin prisas. Así, siguió soñando en colectivo, tejiendo propuestas y cuidando los vínculos, fiel a su manera de estar en el mundo.
Desde el MCEP sabemos que nuestro movimiento se construye desde la cooperación, seña de identidad que Fali encarnó plenamente. Recordarla hoy es agradecer su energía compartida, su compromiso con una educación más justa y su manera coherente y generosa de vivir.
Su voz dulce, su risa, su mirada limpia y su capacidad de acogida permanecen en nuestra memoria colectiva. Nos queda la tristeza de la pérdida y el consuelo de lo vivido. Incluso hoy sus gallinas de colores parecen más calladas.
Fali fue MCEP en lo esencial: cooperación vivida, compromiso sin alardes, energía regalada. Dejó mucho de sí en este movimiento y en cada una y cada uno de nosotras. Por eso duele despedirla, pero también reconforta darle las gracias.
Querida Fali, gracias por lo que fuiste y por lo que nos diste. Como recuerda Nati, para este último viaje no necesitaste tu Seat Panda azul celeste. Te fuiste acompañada del amor de los tuyos y te quedas en nuestra memoria compartida.
Hasta siempre, compañera.
Hasta siempre, amiga.

Fragmento del cuento «La cabra montesina» contado por Fali




En recuerso de Fali – XL Congreso del MCEP. El Escorial









Guardo en mi memoria y en mi corazón el tono de voz de Fali contando el cuento de las gallinitas.
Un profundo cariño y esa sensación que teníamos en su presencia de verdad, de pura Pedagogía Freinet. Gracias Fali
Juan Platero
Gracias por enviarnos a la familia las fotos de la divertida y atenta Fali. Muchas veces ella me hablaba de lo que disfrutaba con el grupo.