Construyendo escuela
Las técnicas Freinet 50 años después
Las técnicas pedagógicas de Célestin Freinet penetraron en España y se extendieron rápidamente a finales de los años veinte del pasado siglo y durante la Segunda República Española. La guerra civil y posterior triunfo del bando fascista llevó a la muerte o al exilio a muchos de los seguidores del maestro y pedagogo francés, introductor de la imprenta en la escuela.
A finales de los años sesenta, la pedagogía Freinet vuelve con fuerza a nuestras escuelas de la mano de muchos educadores, la mayoría jóvenes, deseosos de poner en marcha una escuela de calidad, democrática y con un sentido profundamente social.
Esta preocupación por mejorar la escuela les lleva a crear el Movimiento Cooperativo de Escuela Popular (MCEP), un colectivo pedagógico que fue implantándose en todas las autonomías y que actualmente sigue trabajando por mejorar la educación en España. Porque aquella lucha continúa. Esperamos que algún día la sociedad y nuestros políticos consideren la educación como una cuestión de Estado y el sistema educativo se convierta, definitivamente, en una herramienta que haga florecer los talentos e inteligencias que los niños y las niñas poseen.
En el 50º aniversario de la muerte de Célestin Freinet ofrecemos el testimonio de 55 educadores y educadoras, en representación de un colectivo que concibe la educación como un compromiso.
(Nuestro agradecimiento a Ocatedro Editorial por cedernos los derechos para esta difusión de su publicación.)
Presentación
Ana Recover Sanz- Coordinadora confederal del MCEP
El MCEP (Movimiento Cooperativo de Escuela Popular) quiere con este libro hacer un homenaje al gran maestro y pedagogo Célestin Freinet (1896-1966) en el 50º aniversario de su muerte. Nuestro colectivo está formado por mujeres y hombres que, como él, soñamos con una escuela nueva, donde los protagonistas sean las niñas y los niños. Una escuela participativa, en permanente análisis de su entorno, primero para conocerlo y posteriormente para transformarlo, porque una escuela de espaldas a la realidad solo puede provocar alienación y conformismo. Pero, además de soñarla, luchamos juntos por ella en nuestras asambleas y en el trabajo cooperativo, porque creemos en el poder de la autonomía y la autogestión.
En nuestras aulas, las niñas y los niños eligen qué aprender y cómo hacerlo, implicándose afectivamente en su propio aprendizaje y asumiendo responsabilidades a través de los planes de trabajo. Conocen otras realidades mediante la correspondencia escolar y expresan sus inquietudes y pensamientos escribiendo sus propios textos. Su cuerpo y su entorno son materia de trabajo, y para ello las matemáticas se convierten en cálculo vivo y el conocimiento del medio, en investigación del medio. Las salidas al exterior de la escuela no son excursiones ociosas, sino actividades de trabajo que nos permiten (al alumnado y al profesorado) observar la realidad, recoger datos, conectar con las personas y ofrecer propuestas de mejora para el medio ambiente (con alternativas ecológicas, sostenibles y solidarias) para el funcionamiento de la comunidad y para la vida de la gente.
Todos nosotros aprendemos en nuestros congresos y encuentros compartiendo experiencias, reflexionando juntos y proponiéndonos retos y objetivos comunes para dar respuestas de futuro a nuestros niños. Son experiencias llenas de sonrisas, complicidad, cooperación y mucho afecto, que también cultivamos en nuestras aulas. Los afectos y las emociones son fundamentales en el desarrollo armónico de la inteligencia.
Hoy en día nuestro Movimiento tiene mucho que aportar para construir una escuela participativa, liberadora, crítica, comprometida e inclusiva, porque en el sistema educativo español siguen imperando estructuras desfasadas y academicistas, que estandarizan a nuestros escolares, aunque, sin embargo, nuestra realidad es cada día más rica y diversa. Seguiremos luchando por la escuela que creemos, porque es la escuela del futuro, la que necesita la sociedad del siglo xx i. Y lo haremos como siempre, con generosidad en el esfuerzo.
Una pequeña parte del colectivo freinetiano (poco más de 50 educadores) nos hemos animado a rendir homenaje al maestro francés dando a conocer nuestro testimonio. Él, con su pedagogía y sus técnicas, nos abrió el camino. Sus aportaciones han sido, son y continuarán siendo herramientas fundamentales en nuestra práctica.
Esperamos que os gusten nuestros relatos, pedazos de vida impregnados de vivencias, recuerdos, sentimientos y sueños. Todos ellos iguales y diferentes a la vez, pero con un denominador común: Ha valido la pena.
Autoría
Xusa Alemany
José Luis Alonso
Baudelio Alonso Gómez
Elena Ampuero Lozano
José L. Bardón García
Francisco Bastida Martínez
Piedad Bastos Flores
Luis Blanco
Tatjana Bürgener
Julia Cacho Arce
Jaume Carbonell Sebarroja
Josefa Díaz Villaverde
Juan Manuel Delgado López
Carmen Eugenio Baute
Antonio Fernández López
Juan Fernández Platero
Teresa Flores
Pilar Fontevedra Carreira
Ana Mari García García
Martín García Hernán
Sebastián Gertrúdix Romero de
Ávila
M.ª Mercedes Gimeno
Paula Gómez Rosado
Marta González de Eiris Martín
Nekane Idarreta Mendiola
Francisco Lara
Alfredo López, Bux
Justo López Carreño
Alicia López Pardo
Jesús Martín y Beatriz
Olga Meng
Júlia Miralles Tarin
Antonio Obrador
Paco Olvera
Paco Osorio
Rosa Pereda Serrano
Enrique Pérez Simón
Guadalupe Pérez López
Marina Pérez Valle
Ana Recover Sanz
Daniel Ribao Docampo
Encarna Rosillo Gabaldón
Carme Sala Sureda
Sandra Sánchez Bustos
María Joaquina Sánchez Ortiz
Roser Santolària
Jean-Denis Sopena
Emilio Saro
César Trapiello González
Luis Urbina
M.ª Asunción Valbuena Pacho
Marga Valencia
Elisa Vián
Enric Vilaplana
Ferran Zurriaga i Agustí