
Un encuentro de formación en Vallecas
En el CEIP Núñez de Arenas, en pleno corazón de Vallecas, nos reunimos un grupo de maestras y maestros del MCEP-Madrid para compartir un nuevo espacio de formación interna. El taller, titulado “Radio Núñez” y conducido por Tania Rodríguez Rodríguez, maestra del centro, nos permitió conocer de cerca la experiencia de radio escolar desarrollada el curso pasado y descubrir cómo este medio puede convertirse en una poderosa herramienta de expresión, colaboración y aprendizaje en la escuela pública.

El nacimiento de Radio Núñez

El proyecto surgió del deseo de ofrecer al alumnado un espacio para hablar, escuchar y construir juntos la palabra. Durante tres sesiones de aproximadamente hora y media, niñas y niños de 1º, 2º y 3º de Primaria se acercaron por primera vez al mundo de la radio, aprendiendo a contar y grabar sus propias historias. Descubrieron la magia de este medio y la posibilidad de convertir la palabra en un lugar compartido y creativo; comprendieron que sus voces pueden llegar muy lejos y experimentaron la radio como una forma de comunicar lo que viven y sienten en la escuela.
Primera sesión: explorando la radio
Antes de iniciar el trabajo directo con la radio, Tania dedicó las primeras sesiones a despertar la curiosidad del alumnado y a introducirlos en el mundo de las ondas sonoras. Partió de preguntas cotidianas que conectaban con sus experiencias: qué era para ellos la radio, si habían visto alguna o dónde la escuchaban. Sus respuestas, casi siempre vinculadas al coche o a las casas de los abuelos, permitieron activar conocimientos previos y situar el aprendizaje en un contexto cercano.
A partir de esta conversación inicial, Tania mostró a sus alumnas y alumnos fotografías de radios de distintas épocas, desde antiguos transistores y walkmans hasta equipos modernos, comparándolos con los teléfonos móviles actuales, donde muchos dijeron que habían escuchado música o programas. Con ello pretendía que comprendieran cómo la tecnología transforma las formas de comunicación y que reconocieran la radio como un medio vivo, capaz de adaptarse a los tiempos sin perder su esencia comunicativa.
A continuación les invitó a pensar qué podía escucharse en la radio. Fueron surgiendo voces que hablaban de noticias, concursos, entrevistas, cuentos o música, y esa lluvia de ideas les permitió descubrir la variedad de géneros radiofónicos e imaginar cómo sería su propio programa. Desde ahí comenzaron a organizarse en grupos según sus intereses, eligiendo entre redactar noticias del colegio, preparar entrevistas, escribir relatos, crear publicidad o inventar concursos. Poco a poco, empezaron a construir su pequeña emisora escolar: Radio Núñez. Más allá de las técnicas de grabación o escritura, Tania buscaba fomentar la expresión oral, la creatividad y la colaboración, ayudando al alumnado a perder el miedo a hablar en público, a comunicarse con claridad y a reconocer la radio como un espacio donde sus voces podían ocupar un lugar propio.
Segunda sesión: dando forma al contenido
En la segunda sesión del taller se centraron en dar forma al contenido del programa y en transformar las ideas iniciales en un guion radiofónico. Los niños comenzaron a redactar sus secciones en función de lo elegido en la sesión anterior. Quienes habían optado por las noticias escribían sobre lo que ocurría en el colegio, desde excursiones hasta celebraciones o carnavales; quienes pertenecían al grupo de entrevistas elegían el tema y preparaban las preguntas; otros inventaban cuentos o historias, muchas de ellas de miedo, especialmente cuando la grabación coincidía con fechas señaladas como Halloween; y algunos se ocupaban de la parte musical y decidieron que en todas las emisiones hubiera una canción que ellos elegían, o de los anuncios publicitarios creados para la ocasión.

Durante esta sesión aprendieron a escribir un guion para radio indicando el nombre del locutor seguido de dos puntos y la frase que debía pronunciarse. Primero lo elaboraban en papel y luego lo pasaban al ordenador, donde Tania les ayudaba a dar formato y corregir.
A medida que avanzaban, practicaban la lectura en voz alta, la entonación y la memorización. Algunos grupos comenzaron incluso las primeras grabaciones hacia el final de esta sesión, mientras que otros dedicaron todo el tiempo a perfeccionar los textos y ensayar las voces. El ambiente que se creó fue de auténtica cooperación: dialogaban, proponían efectos sonoros, compartían ideas y se animaban mutuamente.
Tercera sesión: la grabación
La tercera sesión estuvo dedicada por completo a la grabación del programa, el momento más esperado tras los preparativos. Tania contó con medios sencillos pero suficientes: la mayoría de las grabaciones se realizaron con el micrófono de su propio ordenador portátil y la edición se llevó a cabo con Audacity, un programa libre y accesible. En ocasiones pudieron usar una pequeña mesa de sonido y un par de micrófonos prestados de otro proyecto, pero aun con las limitaciones técnicas, la grabación se convirtió en un momento especial: grababan, se escuchaban, corregían errores y repetían fragmentos hasta lograr una versión satisfactoria. El valor no estaba solo en el resultado final, sino en la cooperación, la escucha mutua y el aprendizaje compartido que se generaba en cada minuto de trabajo.
Los programas de Radio Núñez fueron creciendo a partir de la vida cotidiana del centro y de su entorno más cercano. Aparecieron noticias, entrevistas, recetas humorísticas, cuentos dramatizados, anuncios inventados, concursos y programas especiales para Halloween, Navidad, el Día del Libro o el Carnaval.

RADIO NÚÑEZ 3º programa. 31 de enero de 2024 por Tania R. En este programa, las alumnas de Prigundo os dan a conocer nuestro cole, preguntamos a algunas compis y profes sobre sus pelis preferidas y os contamos una historia para concienciar sobre el cambio climático. Esperamos que os guste.
Difusión de los programas
La difusión fue un aspecto fundamental, ya que permitió que las voces del alumnado traspasaran las paredes del aula. Algunas grabaciones se emitían por la megafonía del colegio, lo que daba lugar a momentos de escucha colectiva en toda la escuela. Otras se subían a la página web del centro y a la mediateca escolar, donde podían ser escuchadas por las familias y la comunidad educativa. Las vocales de aula ayudaban a compartir los enlaces y a mantener la escucha activa. En una ocasión, incluso, varios alumnos y alumnas participaron en un programa de Carmena en Radio Nacional de España, una experiencia emocionante que les permitió sentirse verdaderos comunicadores y percibir que su palabra tenía alcance y sentido social.

Aprendizajes y competencias
La radio es una herramienta que atraviesa muchas áreas del currículo y múltiples competencias. La lectura y la escritura cobran sentido al ponerse al servicio de un propósito comunicativo real; la competencia digital se desarrolla de forma práctica mediante la grabación y la edición; la cooperación hace imprescindible; y la emoción, la risa y la escucha se instalan en el corazón del aula. Según Tania, “la radio no es solo un producto, es una manera de estar juntos”. El trabajo en Radio Núñez permitió expresarse, divertirse y aplicar conocimientos de diversas áreas. A través de guiones, noticias y cuentos, el alumnado ejercitó la lengua oral y escrita; al investigar hechos del colegio o del barrio, se acercó al conocimiento del entorno; la ambientación sonora y las dramatizaciones favorecieron la creatividad artística y musical; la grabación y edición despertaron la competencia digital; y el trabajo en equipo estimuló la competencia social y cívica, el aprender a aprender y la iniciativa al organizar cada programa. La radio se convirtió así en un espacio donde cada voz se integraba en un aprendizaje colectivo.
Temas transversales y valores
Además de los contenidos curriculares, con “Radio Núñez”se trabajaron de forma natural temas transversales y valores. La igualdad, la diversidad y la participación democrática se vivían en cada programa al dar voz a todo el alumnado y respetar sus opiniones. La colaboración entre cursos y la implicación de las familias fomentaron el sentido de comunidad educativa. La creatividad y el humor presentes en cuentos, concursos y dramatizaciones favorecieron la expresión emocional y la confianza en uno mismo. También se integraron contenidos relacionados con el medio ambiente y la solidaridad, mostrando que la radio puede ser un medio para sensibilizar y actuar sobre cuestiones que afectan a la escuela y al barrio.
Carencias, dificultades y posibles mejoras
Mientras escuchamos algunos fragmentos de los programas que han realizado, fueron apareciendo también las dificultades con las que Tania se había encontrado. Entre ellas destacaban las propias del trabajo con alumnado pequeño: la lectura aún poco fluida, la timidez o las risas ante el micrófono, la atención dispersa y la necesidad de guía constante para gestionar turnos de palabra. También surgieron problemas de acústica, diferencias de volumen entre voces y falta de silencio durante las grabaciones, junto con el poco tiempo disponible, que obligaba a improvisar y reorganizar cada sesión.
A nivel material y organizativo, la ausencia de un espacio fijo de grabación obligaba a montar y desmontar el equipo; faltaba una plataforma estable para publicar los programas y la periodicidad de las emisiones era irregular. A ello se sumó la necesidad de aprender cuestiones técnicas de forma autodidacta, mediante un continuo ensayo y error. De estas experiencias surgieron también ideas de mejora, como trabajar con grupos pequeños y, cuando fuera posible, mezclados por edades para favorecer el aprendizaje y valorar más el proceso que la perfección técnica.
Continuidad y proyección del proyecto
Al final del taller, la conversación se orientó hacia cómo dar continuidad al proyecto y cómo extender esta experiencia a otras escuelas. Se coincidió en la importancia de crear espacios estables de grabación —aunque fueran rincones improvisados— y de encontrar pequeñas rutinas que permitieran mantener vivo el proyecto. También se valoró la posibilidad de aprovechar investigaciones, conferencias y temas trabajados en el aula para transformarlos en contenidos radiofónicos, así como vincular la radio con los proyectos de clase para que cada grupo pudiera elaborar pequeñas secciones informativas o entrevistas relacionadas con lo que están aprendiendo. Se propuso además programar microespacios breves y frecuentes que mantuvieran la práctica sin exigir grandes preparativos, compartir los programas con las familias y dar a la voz del alumnado un lugar visible y escuchado en la comunidad educativa. En definitiva, la radio escolar podría dejar de ser un taller puntual para convertirse en un hilo conductor que se entrelaza con el trabajo cotidiano y hace rde la palabra compartida un elemento central del aprendizaje cooperativo.
Reflexión y cierre
Salimos del Núñez de Arenas con la sensación de que la escuela sigue siendo un espacio donde la palabra puede florecer si se la cuida colectivamente. Radio Núñez ha sido más que una emisora escolar: es una experiencia de vida, una forma de aprender haciendo, de hablar para comprender y de escuchar para convivir. Con talleres como este, el MCEP-Madrid reafirma su compromiso con una escuela pública cooperativa, creativa y democrática, en la que cada voz —pequeña o grande— cuenta y construye comunidad.
Ficha Técnica RADIO NÚÑEZ en PDF