
Prólogo – Empezamos
Después de un curso trabajando la autonomía y el aprendizaje cooperativo con alumnos y alumnas de ciencias naturales (ver mis Tentativas de Planes de Trabajo en ciencias naturales de 2ESO) este año no podía volver a las clases más o menos participativas pero totalmente dirigidas.
Por otra parte los contenidos del currículum de física y química de 3ESO se prestan mucho a la experimentación. Me apetecía tener una clase propia y no podía ser otra que el laboratorio del centro. Además casi todo el curso anterior había trabajado por parejas solamente el 3r trimestre habían trabajado en pequeños grupos y este año ma apetecía que fuera todo en grupos de 4-5 personas.
El caso es que, después hablar con Juanjo sobre sus experiencias científicas sencillas en el Congreso del MCEP de Logroño, no tenía más remedio que dedicar 15 días de agosto a preparar materiales.
En este pequeño cuaderno encontraréis reflexiones, recursos materiales y ánimos para que os lancéis a la piscina sin miedo. Si os lanzáis, encontraréis un poco caos pero también pequeños momentos de felicidad absoluta viendo cómo en un mundo individualista y competitivo surgen complicidades y cooperación.
Estos documentos explican tentativas porque solamente recogen intentos y su puesto en práctica sin más ambición de pulirlos con vosotros, meceperos y meceperas. Y si además con este cuadernillo contagio a una persona más a que se lance a buscar la escuela que queremos pues genial, no?
A ver qué os parece mi nueva aventura, esta vez con 30 alumnos y alumnas y dos clases semanales.
Antes que nada diseñar cómo vamos a trabajar
Hace ya años que le estaba dando vueltas a cómo organizar el curso de física y química de 3ESO. Este verano dí con una solución arriesgada pero que pensaba que podría funcionar. Dividiría el contenido de la materia en 6 unidades didácticas y cada grupo de clase empezaría por una al azar de forma que todo el grupo pasaría por todas las unidades. Para que pudieran trabajar más o menos autónomamente preparé cada unidad en una caja de plástico. En la caja habría propuestas de actividades, las cuestiones fundamentales de cada tema, guiones de prácticas sencillas y el material para realizarlas además de artículos de prensa relacionados con el contenido de la caja. En el laboratorio-clase tendría que tener a mano el material complementario de las prácticas, dos ordenadores con conexión a internet y libros de textos de diferentes editoriales que se usarán como consulta.
En la parte exterior de la caja etiquetaría con el número de la unidad didáctica y el contenido de la caja para después poder revisar que esté todo. En la parte interior estarían las tareas mínimas a realizar en cada unidad y otras actividades complementarias.

Además aprovecharíamos el corcho que hay en clase para colgar las actas de las asambleas y un cuadro con las cuestiones mínimas de cada unidad para colorear aquellas que se van superando.
Primer día de clase. ¿Cómo vamos a trabajar?
El primer día ya les propuse a los alumnos y alumnas mi idea de forma de trabajar, como ya me conocían del año anterior no les sorprendió en demasía pero si que les extrañó no tener libro (tanto les extrañó que algunas familias lo compraron por su cuenta y como no lo devolvieron ahora se estará pudriendo en una estantería). En realidad lo que les expliqué fue lo siguiente: formaremos 6 grupos y cada mes aproximadamente trabajaremos una unidad. El primer día de cada unidad deberemos pensar y plasmar en un plan de trabajo qué tarea queremos hacer cada día para garantizar que hacemos como mínimo las tareas que se consideran básicas. Una vez acabada la unidad habrá una prueba escrita dónde deberemos plasmar lo que hemos trabajado.
He de decir que dejé que eligieran los grupos libremente aunque creo que si los hubiera formado yo seguramente no hubieran sido tan homogéneos y tan agrupados por afinidad pero decidí que ya que iban trabajar todo el año en el mismo grupo era bueno que de entrada hubiera buen ambiente en el grupo.
Lo que sí decidí yo fue por qué caja empezaría cada grupo para facilitar que aquellos grupos que pensaba que encontrarían más dificultad empezaran por los conceptos más sencillos.
Primera asamblea- ¿Cómo nos organizamos?
La primera semana ya hicimos una asamblea para acordar cuanto tiempo dedicaríamos a cada unidad y la forma de evaluar tanto la trabajo en clase como las pruebas escritas. Respecto al tiempo lo decidieron rápido, dividir las horas de clase entre 6 y los que nos diera era el tiempo para cada caja. La forma de evaluar provocó más debate puesto que el año anterior solamente evaluaba las cuestiones fundamentales y este año les dije que también habría cuestiones complementarias en los exámenes. Finalmente se acordó que sería necesario superar todas las cuestiones fundamentales y realizar las tareas mínimas y que cada cuestión complementaria sumaría un punto adicional.

Segunda asamblea-¡Profe, me ha ido mal el examen por qué este tema es el más difícil!
El primer problema que nos surgió y que debimos resolver en otra asamblea fue qué pasaba si por cualquier motivo (enfermedad, falta de tiempo, despistes, etc) un grupo no realizaba las tareas mínimas o si por la dificultad del tema o por falta de preparación no se superaban las cuestiones fundamentales en una o varias pruebas.
Aquí entra mi idea, creo que compartida, que las notas no deberían existir pero que, de momento, no las podemos evitar. La preocupación real del alumnado era que nadie quería suspender la asignatura y yo tampoco quería suspender a nadie. Se acercaba la evaluación y teníamos que aclararlo.
En la asamblea se produjo un debate intenso sobre quién debería suspender y quién aprobar, los mínimos que podían quedarte en el examen o las tareas que si no hacías no eran tan importante, sobre que si una persona no quiere hacer nada no se le puede obligar, etc. Finalmente, cuando vi que posiblemente era un buen momento para plantearlo propuse que podíamos aprobar todos aunque tuviéramos tareas o cuestiones pendientes siempre que todas las personas del grupo nos comprometiéramos a ayudar a los compañeros/as para que recuperaran los conceptos pendientes antes del mes de junio. Se aprobó por unanimidad.
También apareció el problema del poco tiempo para realizar las 5 o 6 tareas mínimas (solamente tenemos dos clases semanales de 55 minutos y para cada tema teníamos sólo 8 sesiones). Acordamos quitar una de las tareas mínimas y que si aun así no nos daba tiempo a hacer alguna lo recuperáramos en el siguiente tema.
En esta asamblea introduje la idea de dedicar un tiempo de la asamblea a felicitar a algún compañero/a que nos hubiera ayudado especialmente. Se aprobó la propuesta y yo empecé a felicitar con algunos que me lo habían manifestado oralmente. Todavía está pendiente de experimentar si se generalizan las felicitaciones en la próxima asamblea. De momento, he colgado un cartel de propuestas/felicitaciones pero no ha tenido todavía mucho éxito. Sigue vacío pero creo que es porque tenemos mucho trabajo.
El día a día en el aula
Aunque tengo algunos vídeos grabados creo que es bueno explicar cómo se desarrolla el día a día en el aula.
Nada más llegar un miembro del grupo coge la caja y la lleva a la mesa. Entonces todos miran en sus libretas qué tienen previsto hacer en esa sesión y se ponen en marcha. Puede que sea una práctica y necesiten material adicional, puede que sean cuestiones que ya han resuelto otros grupos, puede que unas personas del grupo tenga planificado hacer una cosa y otros otra… Es decir, que cada grupo funciona de forma autónoma durante la clase y yo, como profesora, voy de grupo en grupo ayudando, formulando preguntas de pensar, resolviendo dudas, grabando, etc. Cuando faltan 5 minutos recogemos y hasta la siguiente clase.
Está previsto seguir con esta dinámica todo el curso.
¿Y cómo se aprenden conceptos que no se conocían antes?
En el currículum de física y química de 3ESO hay conceptos que con un libro de texto se interiorizan enseguida (en clase tenemos libros de consulta de diferentes editoriales) pero otros necesitan a veces una explicación. Debido a que cada grupo está en un tema diferente es difícil atenderlos a todos y dedicar suficiente tiempo a cada uno de ellos por eso me surgió la necesidad de preparar algunas fichas especiales que englobé en una colección bautizada como “Es fácil si practicas un poco” y las metí en las cajas junto con el resto de material.
La normalidad de una cámara en el aula
Desde el primer día les pedí que sus padres firmaran una autorización para poder grabarlos en el aula, yo lo hice pensando en mostraros a vosotros, compis meceperos/as, cómo funciona mi clase. Después me di cuenta que es un reto para el alumnado grabarse explicando una práctica de laboratorio y eso hicimos los últimos días del primer trimestre. La experiencia fue muy buena porqué se enfrentaron a una cámara y a sus propias inseguridades. Además, un día lo dedicamos a ver todos los vídeos y aparte de troncharnos de risa (no hice ningún retoque), creo que fue un ejercicio muy educativo para ellos verse a uno mismo con sus virtudes y sus defectos.
Autoevaluación y puesta en común después del primer trimestre
Para reflexionar sobre cómo nos había ido el primer trimestre puse en práctica una de las técnicas que me enseñó Xusa. En pósits de 2 colores cada alumno/a debía contestar 2 preguntas:
- ¿Cómo me he sentido este trimestre? En una o dos palabras.
- ¿Qué me comprometo a mejorar?
En el pósit de un color lo contestaban sobre ellos individualmente y en el otro las preguntas se referían al grupo.
Después lo pusimos en común leyendo de uno en uno cada pósit y colgándolo en el corcho en un folio A3. Este segundo trimestre cogeremos los pósits y volveremos a autoevaluarnos.
En general las valoraciones son positivas y sinceras y los propósitos de mejora razonables y asequibles.

Valoración del primer trimestre desde mi punto de vista
Creo que el primer trimestre ha ido mejor de lo que inicialmente esperaba. La mayoría de los grupos trabaja de forma autónoma exceptuando algunas personas que se despistan con facilidad o todavía no tiene el hábito de ponerse a trabajar sin ningún ”profe-policía” que les vigile de cerca y les diga lo que tiene que hacer. El grupo es demasiado numeroso para atender a estos alumnos con la calma y la dedicación que necesitan por mi parte no obstante creo que poco a poco irán mejorando. La preocupación por las notas ha disminuido mucho y únicamente resurgió antes de la entrega de boletines de la primera evaluación. Todos y todas estaban aprobados pero hasta que no lo vieron no se lo creyeron del todo. Muchas veces veo que se ayudan entre ellos porque se buscan para resolver las dudas que surgen y no soy yo la única referencia “del saber”. Esto me gusta mucho.
También es cierto que muchas veces veo que se copian alguna tarea o que algunas personas siguen trabajando “a su bola” sin entender bien que significa trabajar en grupo. Modificar este comportamiento es un reto para mí pero creo que poco a poco son menos los que lo hacen. Siendo tanta gente en el aula es normal que algunas personas algún que otro día lo pasen sin hacer nada y dedico mucho esfuerzo a que esto no ocurra y se regulen también entre las personas del grupo y estiren entre ellos de los/las perezosos/as o más desmotivados/as.
Me gusta mucho dejarles hacer prácticas solos (les encanta, por cierto), manejarse por el laboratorio buscando material y equivocándose en algún nombre (y que un compañero les corrija), pidiéndome la cámara para que grabar las prácticas o ver a unos trabajando por ejemplo en el ordenador sin que nadie les moleste.
Un problema que tengo encima de la mesa son los alumnos y alumnas que siguen sin estar motivados a estudiar las cuestiones mínimas o trabajan poco en clase y tampoco preguntan a sus compañeros/as ni a la profesora. Estos están acumulando muchas cuestiones fundamentales sin superar. Creo que en la próxima asamblea voy a poner este problema encima de la mesa a ver qué solución encuentran. Por mi parte creo que voy a poner en marcha los “días resolución de dudas por parejas”, a ver qué tal. Ya os contaré en el congreso.

A continuación os dejo ejemplos de Material que he elaborado para incluir en las cajas.





Epílogo
A veces me enfado, a veces siento que me desborda un poquito la clase, otras veces me da rabia el egoismo que muestra algún alumno, otras veces rompen algún objeto del laboratorio por usarlo mal, a veces me voy a casa con la sensación que hay alumnas y alumnos que no trabajan suficiente, a veces hablan muy alto o no consigo que se concentren en el trabajo, pero todo esto lo compensa la curiosidad con la que afrontan una práctica de laboratorio, la ilusión de ver que entienden un concepto porque se lo ha explicado muy bien un compañero en un momentito en la pizarra, ver a cada grupo organizarse el trabajo, ir como una loca de un grupo a otro porque me llaman para resolver dudas o intercambiar ideas conmigo, escuchar como un tímido le dice al otro que quiere salir en el vídeo.
Me siento muy bien con este cambio tan radical y soy consciente que debo mejorar muchísimas cosas pero confío en que todo camino se hace al andar y este camino creo que ya no tiene vuelta atrás.
