En el grupo del MCEP Madrid hemos dedicado tres reuniones para hablar de los cuentos. Tardes de reflexiones, experiencias, merienda, vivencias, emociones, aprendizaje y diálogo distendido y alegre.

El centro Núñez de Arenas no deja de sorprendernos. Marta nos llevó a la entrada del colegio, en el patio, donde la comisión de Migración e Interculturalidad, formada por familias del colegio, están llevando a cabo una iniciativa a través de los cuentos. Plastificado y a la vista de todos, está secuenciado el cuento Migrantes. Es el segundo que se expone este curso. Un colectivo así, multiplica todo lo que emprende.

Marga nos contó una experiencia reciente con los cuentos. Desde su jubilación se propuso activar y dinamizar la biblioteca de su pueblito, como ella lo llama. Comenzó realizando allí cuentacuentos a los que, inicialmente solo iban los niños más pequeños.
Fue a partir de 2023, coincidiendo también con un cambio de gobierno en el Ayuntamiento, cuando se comenzó a impulsar la tradición popular en la localidad. La idea de Marga siempre ha sido abrir el colegio al pueblo y, aunque no ha sido fácil, comenzó a derribar los muros realizando cuentacuentos en el verano del 23 en el patio de la escuela. La biblioteca y ludoteca del pueblo se convirtieron en escenarios relevantes para realizar todo tipo de manualidades y decoraciones que se expusieron en la fiesta final y que tuvo como centro el colegio como espacio abierto de todos y para todos; porque ese era uno de los objetivos principales de esta acción: dar vida a la escuela. El resultado final fue espectacular, gracias también a la implicación del AMPA y de amigos y vecinos que acogieron la experiencia con entusiasmo.
Personajes de cuentos, muchos a gran tamaño iban guiando a los y las asistentes hacia un escenario sencillo pero precioso, acotado por dos grandes árboles del patio.
Ver a Marga contar cuentos de noche a un público entregado, que vibraba y reía, era genial. Y además… en el recinto de la escuela! Esa escuela que permanecía cerrada al pueblo, como si su espacio no fuera comunitario. Esa sencillez con que lo cuenta ella no evitó darnos cuenta de toda profundidad que tuvo esta iniciativa y todo su proceso.

Nos propusimos profundizar, en la siguiente sesión, en los cuentos tradicionales. Además, había una conferencia por esos días en la Fundación Juan March de Madrid sobre “Qué nos enseñan los cuentos de los hermanos Grimm” a la que Marga iba a asistir y lo que allí se escuchar nos serviría como punto de arranque.

El contenido de esta charla, comentada después en el grupo, nos abrió líneas de reflexión y de puesta en común interesantes.
Los cuentos tradicionales eran más impactantes de lo que son hoy, se han ido dulcificando personajes (madres malas pasan a madrastras por ejemplo) y algunas manifestaciones demasiado dramáticas o perversas. Charlamos sobre cómo los cuentos se han ido adaptando a los lugares y a los tiempos y cómo han ido transmitiendo valores, mitos, sesgos culturales, de género, etc.
Con el documento Las princesas de Disney y su huella en los cuentos actuales que nos pasó Encarna, también se habló de la transmisión de roles de género y cómo inciden actualmente en las representaciones culturales (rivalidad entre personajes femeninos, modelos de belleza, modelos occidentalizados y blancos, etc.) Propusimos preguntar en las clases de primaria qué es para ellos y ellas una princesa tal y como sugiere el artículo. Somos conscientes de que no solo hay que contar cuentos, sino que algunos también es bueno trabajarlos.
María Jesús nos contó que desde el programa En tus zapatos llevaron a cabo un proyecto para ver los cuentos que estaban indicados para la educación emocional. Nos dijo que el 80% de los analizados no cumplían las pautas adecuadas de una educación emocional sana. Muchos de ellos afianzaban el mundo neoliberal. Hicieron un listado de los cuentos que sí que trataban las emociones de manera adecuada. Nos pasará el listado.
Dedicamos un tiempo a que cada persona comentara un cuento que recordaba de su niñez y por qué era relevante para ella. Lo que nos llevó a conocer distintas vivencias personales y descubrir el poder y la potencialidad que tienen en la infancia la magia, la tradición oral y los cuentos.
En la tercera sesión, nos acompañó Javier Martínez de Andrés (antiguo orientador del CEIP Ángel González y al que conocimos en la conferencia de la fundación J. March). Es un estudioso del tema y, como invitado especial, le encantó esa tarde compartir lo que sabe con nuestro grupo. Fue interesante desde la óptica de la función psicológica que tienen los cuentos en el desarrollo de la infancia.

El cuento es una historia que se cuenta y se vuelve a contar a través de los años. Favorecen el comprender el mundo y comprenderse, lo que está en nuestro mundo cercano. Ayuda a sintonizar con las emociones, a reconocerlas y a darle soluciones. Potencia la confianza en el mundo y en ellos y ellas mismas, porque las historias acaban bien. Los cuentos tradicionales tratan de temas universales (frustraciones, creencias, mitos, abandonos, necesidad de ser amado, violencia, muerte…). Les dan soluciones adaptadas a la comprensión de la infancia, simplificando y definiendo claramente a los personajes en buenos y malos. Todo ello en un entorno mágico. En cada etapa de la vida del niño vienen a significar una parte importante de su proceso emocional y cognitivo.
Mecanismos que dan valor a los cuentos:
. Externalización: Ver fuera lo que yo vivo dentro.
. Identificación: Quien lo recibe se siente reflejado con emociones que siente algunas veces y que se gestionan en los cuentos.
. Salir airosos de todas las dificultades: Ante la soledad, el abandono, las adversidades, la necesidad de ayuda, los personajes obtienen recompensa, ayuda, y hay finales felices.
. Proporcionan seguridad: Permiten instalarse en la incertidumbre con confianza y sin angustia. Los cuentos son lugares seguros (el gusto por los cuentos de miedo, por ejemplo).
Los cuentos de Perrault son bastante moralizantes, los de Andersen son más tristes, con personajes muy inadaptados, y los de los hermanos Grimm suelen acabar felices.

Durante estos días nuestras conversaciones han girado en muchas direcciones: entre adaptar o no el cuento tradicional a los valores actuales, de la conveniencia o no de hacer didáctica de los cuentos, cuentos para trabajar después o cuentos que no, de si leer o contar, de si cuentos de miedo o no, etc.
En lo que sí estábamos de acuerdo es en que hay que saber contar cuentos en la escuela, que debería ser objeto de trabajo y estudio en la formación del magisterio y que se echa de menos que las familias les cuenten más cuentos a sus hijos e hijas.
Os dejamos, a continuación, un material que nos facilitó Javier por si queréis profundizar más.
introducción GM Garzo Grimm_250401_224059
introd GM Garzo Andersen_250401_224131
ref bibliográficas cuentos_250401_224027