Los últimos acontecimientos han demostrado la importancia de la información, de contrastar lo que nos llega y de cultivar un pensamiento crítico. En Finlandia son conscientes desde hace tiempo y, por eso, lo enseñan en la escuela.
«El objetivo es formar ciudadanos activos y responsables», «El pensamiento crítico, la verificación de los hechos y el aprendizaje para evaluar la información que recibimos son cuestiones cruciales».
El objetivo final es que los niños se pregunten: ¿quién produjo esta información? ¿Y por qué? ¿Dónde fue publicada? ¿Qué dice realmente? ¿Hay evidencias o es solo la opinión de alguien? ¿Puede ocurrir en otro lugar? Es una inversión cultural a largo plazo.
El objetivo final es formar una ciudadanía consciente, comprometida y activa. Capaz de pensar críticamente, interpretar y evaluar la información que recibe, consultar noticias y compartirlas con otras personas de manera responsable y respetuosa.
Artículo completo publicado en «Cultura inquieta» el 10 de mayo de 2020