MCEP-IMAGEN POÉTICA-29

…Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca…” Miguel Hernández

El amor a los libros ya lo conocemos los meceperos y las meceperas. Sin nuestros libros de vida ¿qué seríamos? Sin nuestros textos libres, sin nuestros poemas, sin los rincones que descubrimos en las novelas, sin los ensayos que nos adentran en nuevos saberes, sin los enigmas que nos ayudan a descubrir, sin los cuentos, sin su olor.
Valorando ese amor a los libros que es (casi) eterno, hoy quiero a escribir sobre el humor y los cuentos, sobre el humor y los libros

En una casa de un rincón del planeta  están un padre Javier, una madre Elvira, y un niño Jorge. En otra casa e otro rincón del planeta están un abuelo Paco y una abuela Mariana. Hoy nos regalan su historia. Los cinco, cuando hablan, provocan carcajadas desde el dedo meñique hasta la punta de la diástole, que ya sabéis que en estos días de confinamiento la tenemos muy estirada con tantas emociones enredadas.

Había una vez un nieto que tenía unos abuelos y unas abuelas muy cuentistas (entre otras cosas)… y hasta los seis meses, que si un cuento va, que si dos, que si tres. De vez en cuando seguían cayendo pequeñas sorpresas o joyitas que encontraban en los rincones o les aparecían en las manos.
De momento al nieto le gustan, se los sabe, los gesticula y con su oto, oto, oto, lleva ya unos meses  pasando páginas.

Hoy el abuelo Paco ha recibido imagen  y un wasthap  del padre. Desde que empezó el confinamiento los abuelos reciben cartas firmadas por su nieto. Cartas de amor, por supuesto, pongan lo que pongan.

Disculpad,  que no os salude más, abuelo y abuela- Es que ya sabéis que hay novelas que te agarran y no puedes dejar de leer.
Os dejo, abuelo y abuela. Me he metido en un Club de Lectura de un chatvideohologramaquinadeltiempo. Tenemos comentario de cuentos de Roal Dahl a las tres y aún me  faltan varias páginas.

El abuelo, siempre atinado, responde al padre:

Vale. Pero ojito, mucho cuidado con el niño, que no puede ser que le carguéis la agenda y no pueda dormir ni la siesta. Mucho padre moderno y…

La madre, con mucha guasa : No te preocupes abuelo. Mamá no es nada de moderneces…
De hecho, es muy probable que, cuando recibáis esta carta, yo esté echando una plácida siesta.
Me alegro que te hayas reído, abuela. Las cosas de papá… A mí también me hace partirme de risa . Besozzzzz…
P.D: Para el próximo, quedamos en mitad del arcoíris.

A punto de colgar esta imagen en la web el abuelo Paco me reenvía otra carta de Jorge, el nieto:

Queridísimos Abuelísimps (en lo sucesivo propongo la abreviatura QQAA):
Esta semana en el club de lectura estamos tratando de hincarle el diente a Faulkner. No creáis que acabo de pillarlo bien…
Vale, el Ruido sé lo que es porque mi padre escucha a los Ramones. Pero lo de la Furia me tiene más despistado.
Creo que va de la familia y eso. No una familia como la nuestra. es de una de esas raras, con locos hablándose a la vez sin escucharse.
Hay que ver, cuántos mundos. Y todos, en éste…

Hoy os lo cuento y sonrío entre cuentos, besos, páginas y relatos epistolares.
Muac. Feliz humor, felices libros, felices cartas.
La escuela que lee y ríe es la nuestra.

Desde Huelva, pas(e)ando por Orihuela, Madrid, y volviendo a ti.
Gracias por tu bella imagen, M. Jesús Feria.
Gracias por tus poemas, Miguel Hernández
Gracias a Javier, Elvira y Pepe por dejarme compartir vuestras cartas de amor y de humor.
Gracias Jorge, por hablar con los libros y de vez en cuando con los QQAA.
LupeMcepMadrid.

 

One thought on “MCEP-IMAGEN POÉTICA-29”
  1. Humor y amor. Siempre he pensado que no es casualidad que tengan un fondo común. ¿No os parece que se parecen?.
    Habrán de saber nuestros retoños manejarse con las pantallas, es parte de lo que les espera. Pero han de saber también pasar páginas (más adelante llegará lo de aprender a «pasar página»).
    Siento que la lectura es algo fascinante, nutritivo. Abre mundos, te saca de este, de este te enseña. Siento que reír ensancha el alma, regenera neuronas, da alas… y vida.
    Lean, ríanse, amen.

    Gracias Lupe por tu humor, tu amor, y tus libros.

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