Este libro narra los hechos y las acciones auténticas de un equipo de maestros de la base, organizados como francotiradores, al margen de la ortodoxia docente, y trabajando a contracorriente, incluso clandestinamente, para renovar la escuela del pueblo.
En medio de las más duras realidades y de las mayores incomprensiones, las victorias obtenidas lo fueron tras duras luchas, jalonadas con riesgos y peligros, obstáculos inevitables con que chocan siempre los innovadores.
Aparentemente, se trata tan sólo de poner a punto una pedagogía elemental para las clases también elementales de una escuela condenada de antemano a su destino primario. Pero mirado más de cerca, el término elemental lleva consigo la solidez de los elementos primeros, de los que se puede decir que son acontecimientos, materia inicial para lo que venga después.
Al final de un largo proceso que ha durado, sin desfallecimientos, casi medio siglo, es normal que el que va en cabeza tome la palabra por última vez para hacer una evaluación de la aventura. Con el fin de señalar la línea seguida en el pasado, y prever, dentro de lo posible, la trayectoria futura dentro del complejo histórico de un pueblo. Con el fin, asimismo, de reafirmar. la necesidad de tomar en serio el trabajo de los investigadores que se atreven a penetrar en un terreno tan ambiguo y parcialmente inexplorado como el que tratamos.
Cuando ningún espíritu enciclopédico es capaz de dominar la ciencia en su totalidad, los improvisadores de las ideas pueden, sobre la marcha, abrir nuevas posibilidades científicas que nos permitan aprender a pensar libremente y posibilitar así una revolución filosófica. Este sería el sentido de las páginas escritas por Freinet a modo de testamento espiritual, poco antes de pasar la antorcha a los que eran dignos de ella.
ELISE FREINET,