Actividad realizada en el taller del cuerpo durante el pasado Congreso en Huelva, julio 2019.
Aprovechando el taller que realizamos en el encuentro del cuerpo sobre la resolución de conflictos, nos planteamos realizar algo similar pero que tuviera por objetivo trabajar las emociones y como manejarlas.

Nos reunimos un pequeño grupo y vimos qué temáticas podíamos elegir que se prestaran a la actividad. El juego inicial se había basado en la existencia de dos países, uno de los Redondos y otro de los Cuadrados que tenían que convivir en un mismo territorio.
Barajamos diferentes elementos de la naturaleza que se prestaran a esta dinámica, llegando a decidirnos por TIERRA y AGUA.
Espacio:
Una sala que permita el movimiento libre
Número de personas alrededor de 30
Temporalidad:
Alrededor de una hora
Materiales:
Papel y rotuladores grandes
Música http://www.youtube.com/watch?v=MrAhyTz2Mts&list=RDMrAhyTz2Mts
Proceso
1.- Sentados en corro planteamos al grupo el primer elemento AGUA y realizamos una lluvia de ideas sobre las características que la definen, escribiendo éstas en medio folio con letras grandes, las colocamos en el suelo en un lugar visible, para poder tenerlas presentes durante la actividad.

2.-Hicimos lo mismo con el elemento TIERRA, quedando también por escrito en el suelo en otro lugar de la estancia.
3.-Con la música que teníamos prevista comenzamos a movernos por la sala, sintiendo todas aquellas definiciones que habíamos dicho sobre el agua, ocupando todo el espacio, y manteniendo diferentes ritmos y niveles. Ensayamos con nuestro cuerpo visionando el AGUA que podemos o queremos ser. Primero de forma aislada y después bajo consigna encontrándonos con una o más personas.
4.- Repetimos este mismo ejercicio pero jugando con el componente TIERRA.

5.- Dividimos la sala de forma que al desplazarnos según ocupásemos una u otra zona, pasásemos de ser AGUA a TIERRA y viceversa, también animamos a juntarse, caminar en solitario para acabar encontrándose con los demás
- Al detener el ejercicio, se define que el espacio en el qué cada persona está es AGUA o TIERRA y como tal tiene que moverse, intentando encontrar con qué característica de estos elementos se identifica, con el AGUA rugiente, la arena movediza, el volcán, las olas…
7.-Al reiniciar el movimiento se constituye un territorio común en el que tienen que convivir el AGUA y la TIERRA, para ello cada persona ha de seguir desplazándose según el elemento que le ha correspondido. En un primer momento no interaccionan hasta que poco a poco van conectando entre sí, consolidándose gracias a la sincronía de los movimientos.
(Para este ejercicio es interesante mantener los ojos cerrados)

8.-A una señal dada nos detenemos y abrimos los ojos en silencio dejando unos segundos para que nos recuperemos de la actividad.

9.- Volvemos a la asamblea inicial para valorar la actividad realizada. Se comenta
-que ha resultado interesante
-cómo se han sentido algunas personas
– han echado de menos otra música distinta cuando ha habido cambio de elemento ya que el sonido del AGUA tergiversaba las sensaciones
-ha sido muy sugerente como se han dejado llevar por las sensaciones y la idea del elemento que representaban según les gustaba más o menos
– se ha señalado la idea preconcebida que el AGUA es vida y movimiento y la TIERRA por el contrario nos representa más la rigidez y la inmovilidad
10, Para terminar, colocados en círculo, cada participante cogió una de las características de la TIERRA y el AGUA y fueron leyéndola en voz alta añadiéndole algún pensamiento que les provocaba, intercalamos cada elemento y quedó así:
TIERRA pisada, madre generosa
AGUA sonido, canto de pez
TIERRA fuego, energía mi volcán
AGUA contenedora de mi dolor
TIERRA resistente, como nosotras
AGUA vida, esperanza aquí y ahora
TIERRA productiva que nos nutre y fortalece
AGUA fluida que se escapa entre mis dedos
TIERRA viva que protege nuestros pies
AGUA en movimiento como el mar
TIERRA frágil tras el maltrato humano
AGUA fuerte que arrastra injusticias
TIERRA acogedora fruto de vida y de amor
AGUA susurro que fluye en mí
TIERRA firme que diviso a lo lejos
AGUA imprescindible para la vida humana
TIERRA protectora para todas
Olas limpias para crecer y soñar
TIERRA habitable
AGUA espumosa que nos lleva en burbujas
TIERRA floreciente, me haces vivir con pasión
AGUA líquida que penetra
TIERRA madre cariñosa
AGUA clara como nuestras miradas
TIERRA fértil formadora de vida
AGUA imprescindible como las estrellas
TIERRA agreste que me hace temblar
AGUA húmeda en el fondo del barranco
TIERRA nutriente que da vida a las plantas
AGUA acogedora de nuestro dolor
TIERRA delicada que llora a la humanidad
AGUA que dispersa y recoge los besos por el mundo
TIERRA rica como nuestra presencia
AGUA pura que dibuja mi cuerpo
TIERRA caliente como el seno materno
AGUA que se adapta y adopta
TIERRA compacta para crecer en ella
AGUA que restauras mi ser
TIERRA fuerte que me hace crecer feliz
AGUA que mueve el molino para el pan de cada día
TIERRA madre
(El orden es aleatorio, las palabras en negrita son las características que se señalaron al iniciar el ejercicio)