Visita la IES Mariana Pineda de Montequinto (Dos Hermanas). Paula Gómez Rosado

 

VISITA AL IES MARIANA PINEDA DE MONTEQUINTO (DOS HERMANAS)

Paula Gómez Rosado

El pasado jueves, 12 de junio 2025, estuve en el IES Mariana de Pineda realizando una actividad con alumnado de segundo de la ESO. Me había invitado Esther Garboni, profesora de Lengua en el IES y excelente escritora (poeta y dramaturga cuya obra “Pasos de guerra” (1) debería ser de obligada lectura para todo el alumnado de Educación Secundaria.

El público lo formaban alumnas y alumnos de 2º de ESO, no sé el número total, estaban en torno a 20 y pertenecían a distintas clase, pero los unía el formar parte del grupo de oratoria cuyo profe los acompañaba, al igual que la ya mencionada, mi admirada Esther Garboni. Recordar aquí que el Ayuntamiento de la ciudad (Dos Hermanas), organiza desde las Delegaciones de Igualdad y Educación, Juventud y alguna otra, un concurso anual de debate entre los centros de Educación Secundaria dirigido al alumnado de ESO, Bachiller y Formación Profesional.

Solo llevaba preparados un par de poemas y mi mente abierta a aceptar cualquier pregunta e intentar responder con honestidad y un lenguaje claro que me entendieran. Antes de que bajase el grupo, llegó Beatriz, la alumna que me iba a presentar, y me mostró lo que había encontrado en internet, pero necesitaba algún dato más para completar su presentación. Se lo di y completó su investigación de internet.

Llegó el resto y se sentaron tranquilamente. Me presenta Beatriz y comienzan el grupo que había preparado la entrevista a hacer preguntas bien pensadas, acertadas y claras. Las clásicas de por qué/desde cuándo escribo, qué escribo, quiénes me influyeron… hasta preguntas más personales como qué miedos tenía. La actividad era una práctica de la entrevista.

Estas preguntas me dieron la oportunidad de hablar de mi infancia con una madre migrante en Venezuela y les comenté que la situación socioeconómica y política puede cambia con el tiempo en cualquier lugar del mundo. Les dije que yo me crié junto a una abuela sorda que leía y eran los libros el mejor recurso para las horas de ocio. Llevaba una edición de “El Quijote” de 1926 con una letra diminuta que era de mi abuela y lo leyó a la luz de un candil.

También les mostré unos libros de mi infancia, mucha letra y poca imagen, “Peter Pan” y una versión infantil de “Las mil y una noche”. Les comenté que entonces no había televisores en las casas y no teníamos la cultura actual de la imagen, por tanto, los libros sin ilustraciones eran habituales, nos desarrollaban la imaginación y poníamos imágenes a los relatos leídos o contados.

Les di el nombre de varias poetas de distintas épocas y expuse que las nombraba a ellas y no a ningún poeta porque habían estado mucho tiempo silenciadas y reivindico sus obras.

Pude contar que escribo con disciplina, a diario, pero mucho va a la papelera y tardo poco en escribir pero años en corregir una y otra y otra… ¡muchas veces!

A la pregunta de ¿Qué aconsejo a quien empieza o quiere escribir? Leer mucho, escribir con honestidad y sin aspiraciones de éxito rápido, formarse bien en todo lo que la técnica aporta. Y ya dirá el tiempo.

Me gustó la pregunta sobre los miedos porque les dije que sí, lo importante es que el miedo sirva para avisar, pero no para paralizar, por tanto, mis miedos no me impiden actuar como creo debo hacerlo. Con respecto a la escritura, el peor momento es cuando ya el libro va a salir y me come la incertidumbre y la impaciencia.

Les recité una de las versiones de mi poema “Una gota de agua” y una décima con percusión:

CAMBIO CLIMÁTICO

Hoy la lluvia ya no cubre
los suelos y los cristales
con sus asuntos banales
la gente al fin se descubre
el cuerpo porque aunque octubre
cada día el sol aprieta
y recalienta el planeta.
Mas seguimos cual rebaño
día a día todo el año
el toque de la corneta.

(Cada verso cuatro golpes con ambas manos):

1º y 6º, en el pecho;

2º y 7º, en el abdomen;

3º y 8º, en los muslos;

4º y 9º en las palmas de compañero/compañera

y 5º y 10º, palmas individuales con ambas manos)

Esther me envió a mi WhatsApp algunos poemas míos de los que publico en Facebook y me pidió que los leyera, que así hice, y al final leyó ella el que dice, más le gusta de los míos.

MADRE

Una gota de agua
para sentir la lluvia,
una noche en el campo
para sentir el cielo,
una danza por libre
para sentir el cuerpo,
una caricia suave
para sentir la dicha,
una madre amorosa
para sentir la vida
en toda plenitud
correr por nuestras venas
confiada,
segura
y una ausencia de ella
para sentir el frío
que ya nada lo abriga.

Me sorprendió la atención prestada, nadie se movió, ni charló o hizo ruido, todo los ojos fijos en quienes hablaban y la hora se pasó volando hasta que vinieron a dar el toque de que empezaba la siguiente clase. Eso no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo más que consciente de crear en el alumnado el afán de saber, la importancia de escuchar y la disciplina de atender. Por eso, felicito al profesorado del IES y agradezco al alumnado su atención, sus preguntas, sus aplausos… Me hicieron unos regalos que agradecí, el libro y la taza, pero especialmente la revista del centro, de la que enumero el índice: Un curso para reflexionar, Crónica, Entrevista a la atleta olímpica quinteña Carolina Robles, Una salida a Granada, Mejores jugadoras en deporte, Animales acuáticos poco conocidos en Ciencias, Carta, Poesía y relatos en Literatura, Conmemoración del 8M y Feria de abril en carteles, Preguntas para cuestionar tu existencia y Chistes. Os aseguro que la he disfrutado y admiro su calidad literaria, la rigurosidad en el trabajo y la profundidad de algunos textos.

Al terminar, el compañero de Oratoria me valoró haber conseguido que mantuvieran todo el tiempo la atención. Mi respuesta: fruto de intentarlo durante los cuarenta años de docencia.

(1) “Pasos de guerra” Esther Garboni, editado por Pangea