Dice Jean Rudduck que tenemos que hacer participar al profesorado y al alumnado en los procesos de innovación y cambio de nuestros centros. Se trata del derecho de los docentes y los alumnos y alumnas, como participantes en la vida diaria de clase, a comprender qué hacen y porqué lo hacen, a reconocer las áreas en las que pueden influir y mejorar la experiencia del aprendizaje y la enseñanza y a apreciar, cada uno a su modo, que la meta consiste siempre en ampliar las posibilidades de control del medio en el que uno trabaja y de las propias oportunidades de desarrollo mediante una comprensión profesional más profunda. A lo largo de la obra, la autora hace hincapié en la importancia del trabajo cooperativo, de quien posee las ideas nuevas y las innovaciones, así como el significado de la gestión del cambio.
