Mónika Mercado: Transculturalidad y redes de apoyo

Mónika Mercado, del MCEP de Madrid, nos cuenta cómo, en el colegio Manuel Núñez de Arenas de Vallecas (Madrid), la llegada de numerosas familias migrantes ha transformado la vida escolar y ha impulsado la creación de una comisión de migración que acompaña y empodera tanto a familias como a alumnado. Esta experiencia ha permitido a Mónica descubrir y reconocer sus privilegios y prejuicios, desarrollando “otra mirada” más consciente y humilde para acompañar a niños, niñas y familias. Desde el colegio se ha construido una red de apoyo que atiende necesidades básicas —alimentación, sanidad, empleo y vivienda— sin las cuales no es posible garantizar un aprendizaje real y efectivo. La comisión, en la que participa activamente el 41% de las familias, organiza también actividades de sensibilización y murales que reflejan el compromiso del centro con la justicia social. Esta experiencia demuestra cómo un colegio puede convertirse en un espacio de acogida, participación y aprendizaje colectivo.

En el colegio Manuel Núñez de Arenas, en Vallecas (Madrid), la llegada de un gran número de familias migrantes en los últimos años ha transformado la vida escolar y ha impulsado un proceso de reflexión colectiva. Mónica Mercado, maestra del centro desde hace cinco años, explica cómo esta realidad ha llevado a repensar la acogida y a poner en marcha una comisión de migración que se ha convertido en una pieza clave de la comunidad educativa.

Más que hablar de inclusión, en el colegio se apuesta por la transculturalidad: reconocer que los territorios son de todas y que cada cultura enriquece al conjunto. Esta perspectiva ha permitido que las familias migrantes —en su mayoría mujeres— tengan un papel activo y decisivo en la vida del centro. La comisión no solo acompaña a quienes llegan, sino que también genera redes de apoyo en cuestiones tan básicas como la alimentación, la sanidad o la vivienda. Como recuerda Mónica, sin estas condiciones mínimas resulta imposible garantizar un verdadero aprendizaje.

La experiencia ha puesto en evidencia vacíos que antes pasaban desapercibidos. Aunque se presupone un acceso universal a la sanidad, la realidad es que muchos niños y niñas migrantes no cuentan con atención oftalmológica o dental. En alimentación, este año el colegio tuvo que afrontar la falta de becas de comedor para más de ochenta alumnos, lo que llevó a las familias a organizarse con huchas solidarias, actividades de recaudación y aportaciones voluntarias para garantizar que ningún niño se quedara sin comer en el centro.

Más allá de la gestión de recursos, esta experiencia ha supuesto para Mónica y el resto del claustro una revisión personal y profesional. Ella misma reconoce que, aunque se consideraba concienciada frente al racismo, el contacto con las familias migrantes le ha permitido descubrir sus propios “micro y macro racismos” y los privilegios asociados a su posición. Este proceso le ha dado, como dice, “otra mirada”: la posibilidad de acompañar desde un lugar diferente, más consciente y humilde, poniendo sus privilegios al servicio de quienes llegan.

La presencia de la comisión de migración, que representa ya al 41% de las familias del colegio, ha trascendido el aula. Sus iniciativas incluyen murales, encuentros antirracistas y actividades de sensibilización que convierten al centro en un espacio visible de reivindicación y compromiso. En la puerta del colegio, un gran mural con la frase “Papeles para todas o todas sin papeles” sintetiza esa identidad colectiva y la manera en que la escuela se posiciona frente a la realidad social.

El testimonio de Mónica Mercado muestra cómo una escuela pública, desde la práctica cotidiana, puede abrir caminos de justicia y equidad, y cómo el trabajo compartido entre docentes y familias construye redes que sostienen tanto a los niños y niñas como a sus comunidades. Experiencias como la del Manuel Núñez de Arenas son también un recordatorio de la vigencia del movimiento de renovación pedagógica y de la necesidad de seguir defendiendo, desde la educación, una sociedad más inclusiva, solidaria y coherente con los valores humanos.