Mujeres, Científicas y Madres… Niñas, Juego y Cultura de la Infancia.

En nuestra escuela infantil, “Escuela Infantil de la Universidad de Cantabria”, ponemos todo nuestro interés en documentar lo que en ella sucede. Para nosotras documentar es argumentar, narrar, explicar situaciones y experiencias. Es describir e interpretar, es un proceso y también un contenido.

La documentación es un proceso que nos lleva a respetar a la infancia, valorando lo que la infancia es, hace, sabe y quiere.

Documentar es hacer público lo que ocurre en la escuela, nos ayuda a escribir nuestra historia, nos permite construir conocimiento pedagógico para hacer visible la cultura de la infancia.

Es dentro de este contexto desde donde debemos mirar esta documentación que hemos traído a la Exposición del 51 Congreso del MCEP y que comentamos en estas líneas.

Con la excusa del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, y dentro del marco de las distintas actividades que se realizan en la Universidad de Cantabria, las educadoras de la escuela hemos querido participar con estos dos paneles, que durante más de 4 meses han estado expuestos en la escuela y en el hall de la Facultad de Educación y que acabamos de retirar para traerlos hasta aquí.

Aunque en nuestra escuela, con criaturas tan pequeñas (0-3 años) no trabajamos en torno a los “días de…”, ya que queremos que estos días sean todos los días, los aprovechamos para visibilizar lo que en ella ocurre y de lo que la infancia es capaz haciendo un ejercicio constante de escucha.

Así que cuando nos propusimos hacer estos paneles, con la intención de exponerlos fuera de la escuela, empezamos a pensar en mujeres científicas, premios nobel, científicas españolas… pero ¿por qué buscar fuera si en nuestra escuela hay muchas madres que son científicas? Tras un pequeño debate sobre que científicas incluir, si solo experimentales o a todas las científicas, pesó más la dificultad de incluirlas a todas y optamos por las que pertenecías a ciencias experimentales, dejando fuera, con un poco de dolor, a las historiadoras, filósofas, economistas,… En cuanto a las niñas, lo teníamos claro, las niñas que este curso estaban en la escuela, todas las niñas.

El siguiente paso fue ponernos en contacto con todas las madres científicas experimentales que había pasado por nuestra escuela a lo largo de nuestros 21 años de historia y las invitamos a participar enviándonos una fotografía y un texto sencillo en el que nos explicaran en que consiste su investigación, textos que tuvimos que modificar para hacerlo más accesible para las criaturas . Por ejemplo, Susana Ruíz Zapico, bióloga marina del centro Oceanográfico de Santander: “Mi investigación se centra en la recogida y análisis de datos para evaluar el estado de las poblaciones de peces del Cantábrico…”.

Pero el panel de las madres queríamos que fuera más allá haciendo visible la triple realidad que tienen como mujeres, científicas y madres, así que incorporamos un texto elaborado por nosotras que diera sentido a todo el panel.

La documentación continúa con el panel de Niñas, Juego y Cultura de la Infancia y como decimos en él, “no sabemos lo que en el futuro serán las niñas que hoy están en la escuela: científicas, exploradoras, artistas, docentes,… Lo que sí estamos seguras es de que hoy ya son investigadoras con nombre propio…”

Por primera vez hemos hecho una documentación en la que solo están las niñas, algo que no es habitual, porque siempre intentamos que todos y todas estén presentes, pero hemos creído que esta vez era necesario, así que los niños se han quedado fuera.

Al igual que en el panel de las madres, cada una de las imágenes de las niñas va acompañada de un pequeño texto que, con bastante sentido del humor, describe a cada una de ellas. Por ejemplo, “Julia: Catedrática en sentido del humor, su línea de investigación se centra en la toma de decisiones de la autonomía personal y el aplomo, especialista en asertividad de resolución de retos en la vida cotidiana” o “Lucía: Investigadora de la conducta y Doctora Cum Laude en saber que le Interesa a los adultos y ajustar su respuesta con mucha gracia. Actualmente se está especializando en las ventajas de un carácter afable como método para organizar su autonomía en la vida del grupo.

En nuestra escuela infantil no evaluamos a las niñas y niños utilizando boletines o realizando informes, lo que si hacemos es escuchar, observar, compartir con las familias lo que sus criaturas dicen, hacen, …, valoramos los procesos individuales sin olvidarnos de lo colectivo, por lo que cada uno de esos textos han sido pensados, comentados, discutidos… entre nosotras. ¿Podemos llamar a esto evaluación?, puede que sí, puede que no, lo que si podemos decir es que cada una de las familias ha identificado a sus criaturas en los textos del panel.

También hicimos copias en pequeño formato para exponerlos a la altura de las criaturas, en cada una de las aulas y en el despacho. Tanto niños como niñas han pasado tiempo mirándolos y admirándolos, se reconocen en ellos, reconocen a todas las niñas y también a algunas de las madres, las que están este curso por la escuela. Al principio los niños se buscaban y no se encontraban, nos interrogaban con la mirada ¿y yo?, ¿dónde estoy?, pero era divertido buscar a las niñas, a sus compañeras, decir su nombre, así que no pasa nada por no estar, esta vez las protagonistas han sido ellas.